Matones o palmeros
Hay dos cuentas de X que resumen muy bien lo que sucede con el PSOE y alrededores.
Una es la del ministro Óscar Puente, que ha dedicado sus esfuerzos de agosto a criticar al Rey por hacerse una foto con Javier Negre («una absoluta ignonimia») y a atacar a Daniel Gascón por criticar su crítica («si el periodismo está en estado catatónico, lo de la opinión ya es para echarse a llorar»): hace tiempo que su trabajo es el de señalar a las instituciones y poderes que aún no están bajo su órbita, suponemos que para que en un futuro todo funcione como Renfe.
Puente también ha tenido tiempo para ejercer, como su jefe, de crítico musical, esta vez con los conciertos de las fiestas de Valladolid.
Carolina Durante, uno de los grupos del cartel, le respondió: «Estás tú para hablar».
Al mensaje le siguió una cascada de respuestas que han colocado a la banda que se rió de los cayetanos en el lado de los peligrosos fachas, otro hito más en la construcción del muro del sanchismo, que va camino de competirle el puesto al muro de Adriano, aquel que separaba la civilización de la barbarie.
Es increíble con qué facilidad ha calado el mensaje de que la labor del simpatizante es la del censor y que la del intelectual, como ha escrito Luis Miller, es la de justificar las renuncias y contradicciones de este nuestro Gobierno: hay mucho trabajo ahí.La otra cuenta que explica este momento caluroso y pegajoso es la Mr.
Hansdome, un perfil que desde la pandemia nos obsequia a los españoles con vídeos de Pedro Sánchez siendo guapo, por dentro y por fuera: lo vemos celebrando el día mundial del perro, paseando en camisa por Nueva York o disfrutando del Primavera Sound, además de dando algún mítin.
Sánchez, que presidió el Gobierno más feminista de la historia, parece encantado de que lo sexualicen, quizás porque eso forma parte de la política del relato: solo importa la fachada, la primera impresión, por eso casi todo lo que hace el Gobierno se puede explicar como una estrategia de comunicación.
Es una lástima que la comunicación sea a la democracia lo que la cirugía estética a la salud.Cuando se descubrió quién llevaba la cuenta de Mr.
Handsome nadie se sorpendió al ver que era una mujer que trabajaba para el PSOE.
Las grandes exhibiciones ideológicas de nuestros días, desde los cien metros lisos al triple salto mortal, pasando por el lanzamiento de jabalina y el tiro al plato (y en esto Óscar Puente es el mejor), suelen ir acompañadas de grandes recompensas, de ahí que con el paso de los años la mayoría de los que competían en estos juegos hayan terminado convertidos en matones o palmeros, para bochorno de todos.
Pero lo más triste es que exista gente que lo haga gratis.En fin: la política nacional es ya indisinguible del algoritmo de X.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.