“En Madrid mi comportamiento fue una mierda, para ir a la cárcel”
Pudo ser un mito y se quedó en un genio desaprovechado.
Antonio Cassano (Bari, 1982) cruzó muchas veces los límites y se asomó con frecuencia al abismo.
Jugador de calle, de instinto, le apodaron Il Talentino desde muy joven por su inmensa calidad, pero no supo regar el preciado don con el que nació.
Díscolo, rebelde y polémico, se cuidó poco y le preocupó menos.
Sus destellos de magia chocaban con el muro de una tendencia autodestructiva que le impidió ser leyenda.
Desde Roma, donde pasó cinco temporadas, tendió un puente hacia Madrid como un desafío a sí mismo, pero su naturaleza y sus excesos lo devoraron.
Con 44 años atiende a AS sin filtros, con la misma espontaneidad que siempre le acompañó.
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5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en as.com — el contenido pertenece a Diario AS.