La dictadura de las reviews
Hace un tiempo, el dueño de un restaurante al que entrevisté en Lanzarote me contó que a pesar de la buenísima nota que tenía su negocio tuvo que dejar de mirar las reseñas a diario porque no podía dormir bien y le afectaba demasiado.
Una mala crítica le estropeaba el día.
Y esa presión psicológica se traduce también, en muchos locales, a los camareros y camareras.
A muchos de ellos sus superiores les obligan a pedirle al cliente una reseña al terminar.
El tema aquí, es: ¿es justo? Seguir leyendo
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en elpais.com — el contenido pertenece a El País.