Dos zascas de un bar de vacaciones a clientes tiquismiquis: «Que se busquen la vida»
Un zasca puede pasarle a cualquiera, pero dos, parece más inusual.
En un bar, han dejado en las pasadas vacaciones un cartel con dos mensajes para sendos clientes al parecer especialmente tiquismiquis con sus pedidos.
La ironía del personal del establecimiento ha suscitado un hilo lleno de humor de los seguidores del influencer valenciano Jesús Soriano.Nada menos que 282.000 visualizaciones tiene este mensaje, con un intercambio extenso de comentarios. «Qué ganas tenían de perder de vista a estos clientes, ¿no?», reflexiona, de entrada el titular de la cuenta @Soy Camarero en X, para animar el debate.Los hosteleros anuncian en el cartel que hasta la fecha final de sus vacaciones no van a tener que servir dos consumiciones típicas de estos dos usuarios: «No ponemos avellando sin lactosa en taza con azúcar moreno y media integral de la parte de abajo.
Búscate la vida.
Estoy en el Caribe»; y además «el del Cola-Cao más caliente que frío y medio mollete de la parte de abajo con Nutella, que se busque la vida también».De entrada, ya hay quien se muestra escéptico sobre si la cosa va con mala uva o sólo por humor. «Pues a mí me parece más una broma con dos clientes de confianza (más amigos, que clientes).
Pero tal vez estoy equivocada...», conjetura una internauta, una hipótesis compartida.En cambio, varios sí aprecian una intención de darles un tirón de orejas e incluso sugieren ir más allá, que los del bar podían haberlos enviado a algún lugar poco decoroso, por decirlo suavemente.«A la vuelta hablamos tú y yo»«Al de la avellana sin lactosa, que le avisen de paso que la avellana es una nuez, no una vaca, y no es leche de verdad, por ende no tiene lactosa, se la puede tomar tranquilo sin cagarse», puntualiza otra lectora, mientras un tercero asegura ser uno de los aludidos: «Soy el del Cola-Cao.
A la vuelta, hablamos tú y yo...»Predominan quienes se mofan de estas peticiones tan puntillosas y apuntan a ejemplos similares vividos en primera persona («En cocina de hotel tenemos el equivalente: el cliente que manda las modificaciones de una en una durante el servicio.
A partir de la segunda, el pedido ya no está en el sistema.
Vive en la cabeza del cocinero y en el margen de la comanda.
Ahí es donde empiezan los errores»).Aunque también hay quienes rechazan el doble zasca del establecimiento y avalan los deseos de los consumidores, por extravagantes o minuciosos que parezcan.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.