«Mil euros por recoger latas»: el negocio de la basura que ha llevado al caos a Portugal y llegará a España
Fernando tiene 57 años y hace varios que vive en la calle.
Desde abril pasado es conocido como uno de los nuevos ' mineros de la basura' , porque cada mañana recorre varios kilómetros de Lisboa abriendo contenedores y buscando entre las bolsas aquello que para otros ya no sirve: botellas de plástico y latas .
Desde abril, cada uno de esos envases tiene un depósito de diez céntimos , que se recupera al devolverlo en las máquinas instaladas en supermercados y otros puntos de recogida.«Yo no saco mucho, unos 20 o 30 euros al día.
Hay personas que sacan bastante más», cuenta a ABC mientras mete en su bolsa de plástico las latas que acaba de recoger de un contenedor.
Empezó buscando en Graça, uno de los barrios más turísticos de Lisboa, pero «cada vez hay más gente buscando allí», por lo que prefiere «alejarse para no tener problemas».
Tras bajar la tapa del contenedor asegura: «Yo no esparzo la basura.
Rebusco con cuidado y no tiro nada.
Los vecinos incluso me agradecen que haga el reciclaje».El sistema de depósito y devolución entró en vigor en Portugal el pasado 10 de abril y está previsto que llegue a España a partir del próximo mes de noviembre .
El mecanismo consiste en cobrar un depósito de diez céntimos por cada bebida comercializada en los envases incluidos en el sistema, cantidad que el consumidor recupera íntegramente cuando devuelve el recipiente vacío y en buen estado.El objetivo en ambos países es dar un salto en la recogida selectiva para cumplir las metas europeas.
España y Portugal deberán recuperar el 90% de estos envases en 2029.
Portugal se ha adelantado en la implantación y los primeros problemas no se han hecho esperar.Nuno Jardim, director general de CASA, una organización que ayuda a personas sin hogar, reconoce que Volta (así se llama el sistema) ha creado una nueva fuente de ingresos para personas vulnerables, sin techo o inmigrantes.
Algo que, subraya, no tiene por qué ser negativo.
El problema surge cuando ese dinero empieza a interferir en los procesos de reinserción.«Tenemos casos de personas que vivían en la calle que han rechazado un empleo porque prefieren buscar envases; consiguen más dinero de esa forma», explica.
Hay personas que aseguran que ganan por encima de los 1.200 euros mensuales.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.