Los nutricionistas lo confirman: a partir de los 50 un huevo cocido puede ser mejor merienda que unas galletas
A partir de los 50 años, los nutricionistas recomiendan priorizar tentempiés ricos en proteína, como el huevo cocido, frente a las galletas.
El huevo cocido aporta proteína de alta calidad, colina, vitamina B12 y otros nutrientes importantes para la conservación de la masa muscular en adultos mayores.
Las galletas comerciales suelen contener azúcares añadidos, harinas refinadas y grasas saturadas, por lo que se aconseja limitar su consumo frecuente.
Organismos como AESAN y la American Heart Association recomiendan priorizar alimentos frescos y poco procesados, incluyendo el huevo como parte de una dieta saludable para mayores.
Abrir un paquete de galletas a media tarde continúa siendo una de las meriendas más sencillas y habituales. Sin embargo, a partir de cierta edad puede interesar prestar atención no solamente a cuántas calorías contiene ese tentempié, sino también a qué nutrientes está aportando.
Y ahí un alimento tan sencillo como un huevo cocido puede tener ventaja.
La razón principal está en la proteína. Un huevo grande aporta aproximadamente seis gramos de proteína de alta calidad y, además, contiene otros nutrientes como colina , vitamina B12 y diferentes vitaminas y minerales. Precisamente por su facilidad para cocinarlo, su textura y su contenido proteico, los huevos han sido estudiados como una opción útil para aumentar la ingesta de proteína entre adultos de más edad.
Las galletas son un grupo mucho más heterogéneo. Algunas pueden elaborarse con cereales integrales y poca cantidad de azúcar, pero muchas variedades comerciales entran dentro de los productos que las recomendaciones nutricionales aconsejan limitar por su contenido en azúcares añadidos , harinas refinadas o grasas saturadas .
AESAN recomienda que el patrón alimentario español priorice productos frescos o poco procesados y reduzca los ultraprocesados con elevadas cantidades de azúcar, sal y grasas saturadas. La American Heart Association mantiene una recomendación prácticamente idéntica y aconseja escoger alimentos mínimamente procesados frente a ultraprocesados y minimizar los azúcares añadidos.
Esto no convierte una galleta ocasional en un alimento prohibido. La diferencia aparece cuando se compara qué opción puede aportar más nutricionalmente si esa merienda se repite todos los días.
No existe un interruptor metabólico que se active exactamente el día que cumplimos 50 años. Pero la masa y la fuerza muscular van disminuyendo progresivamente con la edad, y la alimentación y el ejercicio adquieren cada vez más importancia para reducir esa pérdida.
Una investigación con 4.123 adultos de 51 años o más encontró una asociación entre una mayor ingesta de proteína y una mayor fuerza de agarre , uno de los indicadores utilizados para valorar la función muscular.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elespanol.com — el contenido pertenece a El Español Ciencia.