Mi compromiso
El Contrapunto que acompaña a estas líneas fue publicado el 27 de octubre de 2011, con motivo de mi regreso a la Casa de ABC, a cuya plantilla me incorporé a finales de 1987 y que abandoné, durante unos años, por circunstancias que no vienen al caso.
El compromiso que expreso en él no ha variado un ápice, como tampoco lo ha hecho mi vinculación profesional y afectiva con el periódico en el que me honro de seguir colaborando desde la libertad y la certeza de compartir, en lo esencial, los principios que siempre han guiado su línea editorial.
Resulta desgarrador comprobar que el escenario político descrito entonces no ha hecho sino empeorar, lo que nos obliga a seguir luchando, con la voz y la palabra, en defensa de esta España hoy más que nunca escarnecida, exprimida, arruinada y abierta en canal.
Publicado el 27 de octubre de 2011 Mi compromisoVuelvo a casa.
A esta Casa de ABC en la que aprendí, del mejor maestro, los principios sobre los que se asienta el periodismo que vale la pena.
El que se vive de manera apasionada e irrenunciable.
El que sustenta sobre sus espaldas la libertad y el pluralismo que constituyen los pilares de la auténtica democracia.
Vuelvo a casa con la vocación intacta y la conciencia alerta, dispuesta a no ceder un ápice de terreno en esa exigencia de honradez y coherencia que me han inculcado los grandes artesanos del oficio a quienes he tenido la fortuna de tratar a lo largo de mi trayectoria.
Una andadura viajera, al albur de vientos variables, pues, como decía Indro Montanelli, la independencia siempre es posible, pero cuesta cara, no sólo en términos monetarios, que también, sino en forma de desarraigo.
Vuelvo a casa con las mismas ideas liberales que tenía cuando me marché, fortalecidas en la constatación de que son las únicas que garantizan el modelo de sociedad progresista (o sea, de progreso) que quiero legar a mis hijos.
Una sociedad que proteja la vida por encima de todo y, por encima de todas, las de los más vulnerables: niños no nacidos, enfermos incurables y ancianos.
Una sociedad en la que el mérito sea reconocido y el esfuerzo encuentre recompensa, sin abandonar a nadie; en la que las oportunidades sean iguales para todos y la excelencia se considere una meta a alcanzar; en la que sean los mejores y no los más sumisos quienes lleguen a lo más alto, aunque proyecten una sombra brillante sobre los demás.
Nuestras firmas Si quieres leer más artículos de Isabel San SebastiánSuscríbete a ABCVuelvo a casa doliéndome profundamente España, pero sin dejar de amarla, como me enseñaron a hacer mis padres desde la lejanía geográfica impuesta por su servicio y desde un rincón del País Vasco con el que identifico mi infancia.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.