PANTEÓN SUR VOL. 5: Muelle, el grafitero de Campamento que convirtió su firma en un sÃmbolo de Madrid
PANTEÓN SUR VOL. 5 Muelle, el grafitero de Campamento que convirtió su firma en un símbolo de Madrid
Elio Toffana conoció a Muelle mucho antes de saber que detrás de aquella palabra había una persona. Durante su infancia encontraba la firma en muros, persianas, tapias y solares, no solo en su barrio, sino también en muchas otras zonas del sur de Madrid. Su presencia era tan habitual que terminó asumiéndola como una parte más del paisaje de la ciudad.
Años después descubrió que Muelle era Juan Carlos Argüello Garzo , un vecino de Campamento que durante los años ochenta creó una forma de grafiti propia, reconocible por una firma rematada con un muelle, una flecha y una “R” dentro de un círculo.
El quinto capítulo de Panteón Sur , el proyecto audiovisual de ElPlural, Elio Toffana y Bronson Entertainment , reconstruye la historia de uno de los pioneros del grafiti español y del movimiento artístico que surgió a su alrededor.
Juan Carlos Argüello nació en Madrid el 23 de septiembre de 1965 y creció en Campamento, en el distrito de Latina. A mediados de la década de los ochenta comenzó a reproducir su firma en las paredes y espacios públicos del barrio, primero con rotuladores de tinta y posteriormente con pintura en aerosol. El diseño estaba compuesto por la palabra “Muelle”, acompañada de un trazo que imitaba la forma de un resorte y terminaba en una flecha. A su lado aparecía una “R” dentro de un círculo, con la que hacía referencia al registro de su firma.
Con el tiempo, el diseño fue adquiriendo mayor complejidad. Argüello incorporó distintos colores, bordes más gruesos, sombras y elementos de perspectiva para dotar de volumen a las letras. Aunque repetía un mismo nombre, cada intervención podía presentar variaciones.
“A Muelle lo conocí mucho antes de saber quién era. De niño veía su firma por todas partes”, recuerda Elio Toffana. “Crecí pensando que Muelle era parte del paisaje de Madrid. Sin darme cuenta, estaba creciendo rodeado de la obra del primer gran grafitero de España” .
El grafiti que comenzó a desarrollarse en Madrid durante los años ochenta no era una reproducción exacta del estilo nacido en Nueva York. Mientras las firmas estadounidenses empezaban a conocerse en España a través de películas, fotografías y revistas, Muelle desarrolló una identidad gráfica vinculada a su propio entorno. Su trabajo dio lugar a lo que posteriormente se conocería como grafiti autóctono madrileño . Las firmas eran rápidas, reconocibles y solían incorporar trazos terminados en punta de flecha. Por este motivo, sus autores comenzaron a recibir el nombre de flecheros .
Alrededor de Muelle apareció una generación en la que se encontraban nombres como Rafita, Glub, Joselu y Bleck la Rata . Cada uno desarrolló su propia firma, aunque compartían determinados códigos gráficos y una relación directa con las calles de Madrid.
“Lo que consiguió fue mucho más que inventar una firma. Demostró que un barrio como Campamento también podía producir un movimiento artístico con identidad propia”, señala Toffana.
La repetición de aquellas firmas por diferentes puntos de Madrid también provocó desconcierto.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elplural.com — el contenido pertenece a El Plural.