La felicidad se quedó en Leipzig
Dicen que el tiempo es relativo.
A veces parece que ha transcurrido un segundo y otras, la vida entera.
Más de tres meses después son muchos los rayistas que continúan allí, en aquella final de Leipzig .
En ese instante de felicidad, que suena al himno de la Conference , que sabe a un abrazo en la fan zone con la familia de Vallecas , que luce la sonrisa del abonado número uno, Rafa Garrido , en el corteo hacia el estadio a sus 89 años y que se desgañita cantando: “Llévame al barrio, mi amor”.
La nostalgia inunda a ese rayismo que dio ejemplo al mundo con una sola frase: “No conocí mayor victoria que contigo en una derrota”.
Porque no hay mayor triunfo que haber compartido, juntos, de la mano, aquel camino.
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5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en as.com — el contenido pertenece a Diario AS.