Batallas de 'farmear aura': poses, miradas y nada de violencia entre la Generación Z
Si le dijese que hoy en día multitudes de jóvenes acuden a un mismo lugar para ver cómo dos adolescentes se colocan frente a frente, se miran fijamente durante varios segundos y, de pronto, uno de ellos gira lentamente la cabeza, entrecierra los ojos y aprieta la mandíbula, ¿me creería?Esto ocurre de verdad, y de hecho, hay público, hay expectación, hay incluso tensión competitiva que uno esperaría encontrar en una final de ajedrez y no en un parque cualquiera un domingo por la tarde.
Ejecutar mal el «Six-Seven» puede condenarte al anonimato entre tus pares; una mirada bien calculada, en cambio, puede convertirte en la persona con más aura que ese público ha visto jamás.
No hay ninguna consecuencia práctica para el ganador, salvo el aplauso inmediato de la multitud y, con suerte, unas cuantas reproducciones en TikTok.Bienvenidos al mundo del farmeo de aura, la disciplina olímpica no reconocida de la Generación Z en la que se compite por ver quién logra parecer, durante más tiempo, la persona con más presencia de todo el círculo.Distinguir al 'Gigachad'Para entender el fenómeno hace falta, como cualquier tratado internacional, dominar primero la terminología. «Farmear» es un préstamo directo del inglés, 'farming', el término que los videojuegos usan para describir la repetición metódica de tareas menores (matar monstruos débiles o recolectar zanahorias) con el único fin de acumular experiencia o puntos para algo más grande.
Trabajo de oficina.El «aura», en cambio, se mide con la vibra.
Es la cantidad imaginaria de carisma, seguridad y misterio que una persona emite en un momento dado.
Se puede ganar aura, por ejemplo, haciendo algo objetivamente impresionante (por ejemplo, marcar un gol en el Mundial ) y no reaccionando ante ello, dejando que los demás sean los que se sorprendan.
Sin embargo, el aura también se puede perder, como cuando uno se tropieza en público.Reírse, aunque sea una fracción de segundo, es una derrota inmediata porque «rompe el personaje», y con ello, pierde todo el aura acumulada de un solo golpeEl caso es que alguien que farmea aura no puede retenerla.
En cuestión de meses, el meme abandonó el algoritmo y ocupó el mundo real: Brasil organizó campeonatos que congregaron a cientos de participantes; Argentina, Bolivia, Perú y Paraguay siguieron el ejemplo con torneos callejeros, dignos sucesores de las batallas de gallos.
Esto también ha llegado a España, concretamente a Vigo, donde se celebrará la primera batalla de aura este 1 de septiembre.Es, tal vez, la primera disciplina de combate de la historia cuyo objetivo explícito es no tocarse.
Todo empieza con el 'callout': alguien señala a dos participantes y los empuja al centro del corro.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.