Vallas
Guste o no, en la vida hay vallas.
Todas son en principio odiosas: como ya dijo el sabio, aunque loco, don Quijote, la libertad es el don más digno de aprecio.
Hay, sin embargo, vallas que pueden –y, por tanto, deben– removerse o suavizarse.
Tal sucede con las que impiden a una persona con dificultades de movilidad disfrutar de una playa, por ejemplo.
Se trata de vallas invisibles, pero que quedan a la vista cuando hay quien las aparta y quien no.
Hay otras vallas que, igualmente ingratas a quien se las encuentra, no hay más remedio que mantener mientras en el mundo no se instaure la justicia universal que acaso nunca seamos capaces de construir.
Hay que defenderlas con humanidad e inteligencia, pero descuidarlas es la opción del temerario.
Y de todas las temeridades se acaba teniendo que rendir cuentas.LA CARTA DE LA SEMANA ¿Por qué la he elegido…? Porque a veces sonroja comparar la inteligencia animal con la insensatez humana.Los estorninosMe pregunto a dónde va una bandada de estorninos.
Cruzando un cielo nublado al atardecer, saben a dónde.
Los miro desde mi balcón, negros como una pena negra, que decía la canción.
Enciendo el televisor, me restriego los ojos, no doy crédito a lo que veo.
Imágenes de niños en grupos enormes cruzando una playa de Ceuta, desnudos de cuerpo y alma.
Madres con bebés en flotadores de ruedas de coche arrastrando su miseria hasta la playa de agua y arena.
Grupos de personas, vete a saber qué les han contado de nuestro país, siempre enmarañado en políticas sin acuerdos. ¿Quién les contó a esos chavales que no llegan a hombres que era un país de Alicia y las mil maravillas? Personas que se mueren de hambre y desesperación en su país, que no las quieren a donde van, a las que sus dirigentes han utilizado sin importarles que sean niños, padres, anhelando una vida mejor.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.