Moncloa gastó ocho millones en una plataforma de inteligencia que no funcionó en la crisis de Ceuta
El miércoles 29 de julio había avisos del CNI y la Policía sobre un aumento de la presión migratoria , más una previsión de la Guardia Civil y otra del CNI sobre decenas de miles de seguidores de convocatorias en redes sociales para entrar en Ceuta, más análisis de la Guardia Civil y otro del CNI y otro de la Policía sobre efectos de una sentencia del Tribunal Supremo que proscribe las devoluciones en caliente de migrantes llegados por mar, más una previsión de relajación de la seguridad marroquí de la frontera por la Fiesta del Trono alauí, más predicción meteorológica de buena mar… Son datos suficientes como para poner nervioso a cualquier analista de seguridad, pero nada pareció provocar que el Gobierno opusiera medios con los que amortiguar la avalancha 24 horas después.
Alertar razonadamente hubiera sido la función de un ayudante fichado por el Sistema de Seguridad Nacional del Estado. En la jerga de los ejecutivos de Moncloa, Defensa e Interior y los ingenieros civiles que rodean al proyecto lo llaman PI-SSN, aunque su denominación burocrática, y más inteligible, es Plataforma de Inteligencia de Datos del Sistema de Seguridad Nacional (o SSN) .
Se trata de un software y un hardware, un conglomerado tecnológico que debía estar funcionando hace diez meses, pero en la peor crisis de seguridad e integridad territorial a la que se ha enfrentado España en los últimos años, PI-SSN estaba fuera de combate .
La Plataforma de Inteligencia de Datos del SSN ha supuesto un gasto de 7.085.429 euros y 46 céntimos en su primera fase , y acumula una inversión adicional de 1,3 millones para un catálogo de recursos. Pero PI-SSN no ha llegado a tiempo para proporcionar inteligencia al Departamento de Seguridad Nacional (DSN), el organismo que, desde Moncloa, encargó y debe pilotar esa máquina.
En noviembre de 2023 se licitó la plataforma con contrato negociado y sin publicidad . Acudieron por invitación Indra, Telefónica, CT Ingenieros y GMV Aerospace . Esta última ganó el contrato por escaso margen de puntos y presupuesto.
Tres años después, en la crisis de Ceuta no se ha visto lo que una de las fuentes de la Seguridad del Estado llama “anticipación operativa”. Tampoco ayuda en la toma de decisiones , que era una de las misiones para las que se pensó la plataforma después de la experiencia de dispersión de datos de la pandemia y las urgencias que provocó la avalancha migatoria sobre Ceuta de mayo de 2021.
Ningún cuerpo policial ha recibido hasta ahora órdenes de integrar la información que poseía en una sola bolsa de análisis, pero para uno de los expertos de las Fuerzas de Seguridad a los que se ha dirigido este diario, no es excusa que no estuviera operativa la plataforma, ni siquiera la compartimentación de información: “Había inteligencia suficiente para considerar seriamente una contingencia importante -suscribe-. Hubo señales muy concretas en las últimas 24 horas” . Y hace un veredicto: “Hubo un problema de anticipación operativa, escalado de alertas y coordinación institucional”.
Puede que esa laxitud con que se tomaron los avisos no se hubiera dado con las luces rojas de PI-SSN encendidas y funcionando.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elperiodico.com — el contenido pertenece a El Periódico Política.