La obligación de que el propietario asuma el seguro de impago presiona al alza los nuevos alquileres
Los coletazos del 'decreto maricarmen' siguen transformando la fisionomía del mercado del alquiler casi a ritmos forzados en cuestión de días.
Entre otras disposiciones, la prohibición de que el inquilino pueda asumir el seguro de impago que cada vez más propietarios suscribe para evitar morosidad está llevando a muchos arrendadores a blindar sus viviendas en alquiler.
Y lo hacen elevando las mensualidades de los nuevos contratos, cuando no optan por mantener sus inmuebles sin sacarlos al mercado por la incertidumbre generada con la nueva legislación.El texto legal que reforma el alquiler, que aún se encuentra pendiente de aprobación en la Diputación Permanente de la Cámara baja, apunta claramente que no se puede exigir al inquilino el seguro de impago y deja en manos del propietario su contratación, en un mercado donde uno de cada tres pequeños arrendadores se plantea abandonar el alquiler tradicional, según indica la Sociedad Española de Alquiler Garantizado (SEAG).
En este sentido, José Manuel Sánchez Trallero, director de Master Mutua, avisa de que «con la reforma, el propietario es quien debe blindar su alquiler: quien alquila sin revisar su póliza asume solo un riesgo que puede costarle mucho más que la prima»Esta novedad legislativa llega con los propietarios ya puestos en alerta después de varias modificaciones normativas que han condicionado el mercado del alquiler.
En estos momentos, el 70% de los arrendadores prioriza minimizar los riesgos de impago y los conflictos jurídicos antes que maximizar la rentabilidad de su vivienda en alquiler, según SEAG.
De hecho, más del 60% de los propietarios ha endurecido las condiciones de acceso a su vivienda en el último año y alrededor del 50% ha rechazado perfiles por dudas sobre su solvencia o estabilidad económica , indica esta organización.
Además, aproximadamente uno de cada tres pequeños propietarios se plantea abandonar el alquiler tradicional por temor a procesos largos para recuperar la vivienda o a la morosidad.
Daniela Salinas, directora del Departamento Jurídico de SEAG, advierte de que el resultado es «un mercado cada vez más excluyente, con menos vivienda disponible».¿Qué seguro elegir y dónde?Con la reforma, el propietario que quiera protegerse del impago debe contratar y pagar el seguro de impago por su cuenta.
Además de la fianza legal, solo cabe una garantía adicional de hasta dos mensualidades en vivienda habitual (una en el caso de alquileres de temporada).
En el seguro de hogar, el reparto habitual es el siguiente: el propietario asegura el continente (estructura e instalaciones) y su responsabilidad civil, y el inquilino su contenido y su responsabilidad civil.
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