Marian Rojas Estapé, psiquiatra: «La anticipación exagerada genera estrés crónico y malestar por cosas que muchas veces ni siquiera llegan a pasar»
La salud mental es un aspecto fundamental del bienestar general y suele intervenir notablemente en cómo una persona piensa, siente y actúa frente a los desafíos de la vida.Cuando esta se ve alterada, por ejemplo, sintiendo estrés y ansiedad de manera habitual, el cuerpo y la mente pueden entrar en un ciclo de tensión que afecte también a la salud física .En gran parte, la salud mental se puede ver dañada cuando los problemas de la vida pasan factura a una persona.
Sobre ello habló la psiquiatra Marian Rojas Estapé en su podcast , concretamente en el episodio llamado 'No todo es un problema'.
Tratando diferentes temáticas, con una de ellas se centra en identificar de manera útil si algo en nuestra vida es un problema de verdad por el que debemos preocuparnos o si, realmente, es nuestro cerebro el que está imaginando y magnificando una problemática irreal que parte de una situación sobre la que tenemos incertidumbre, anticipándonos y creando un escenario hostil para nuestra mente . «Reaccionamos emocional y fisiológicamente como si algo estuviera ocurriendo aunque solo lo estemos imaginando»Dentro de esta cuestión, Marian Rojas Estapé indica cómo esto puede implicar vivir en constante estado de alerta : «El cerebro humano está diseñado para anticipar peligros como mecanismo de supervivencia, pero en la vida moderna esa capacidad puede volverse en contra nuestra, aunque no haya una amenaza real presente.
El cerebro, especialmente estructuras como la amígdala cerebral, puede activar el sistema de alerta ante pensamientos, recuerdos o suposiciones negativas », explica.
Por ello, continúa detallando cómo se origina ese estado de alerta aunque realmente no tengamos un problema o un peligro entre manos: «Esa famosa frase, mi mente y mi cuerpo no distinguen una amenaza real de una imaginaria.
Es decir, reaccionamos emocional y fisiológicamente como si algo estuviera ocurriendo aunque solo lo estemos imaginando.
Esto genera un estado de alerta constante que agota el cuerpo ».Como afecta físicamente vivir en estado de alertaY avisa de cómo se traduce físicamente el permanecer en estado de alerta: « Afecta al sueño, afecta al sistema digestivo, debilita el sistema inmune [...] En lugar de protegernos, esa anticipación exagerada termina generando estrés crónico y malestar muchas veces por cosas que ni siquiera llegan a pasar».Para ejemplificar esta cuestión, Estapé explica que una amiga suya contó su preocupación por no recibir una respuesta al enviar una propuesta a un cliente en el trabajo, y ella directamente pensó que no les gustó y que la iban a despedir, entre otros pensamientos negativos.
Sin embargo, al final solo tardaron un poco más en contestarle porque estaban ocupados y les encantó la propuesta.
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