Marco Romeo, cirujano plástico: «El objetivo de un pecho operado es que nadie pueda saber si lo está»
Durante muchísimos años, la idea de pasar por el quirófano para operarse el pecho ha ido casi siempre unida a querer una talla más grande.
Se buscaban volúmenes muy marcados, escotes que llamaran mucho la atención y resultados en los que se notaba a simple vista que la persona se había operado.
Sin embargo, las cosas están cambiando mucho en la medicina estética y actualmente muchas mujeres buscan algo totalmente distinto y verse bien, sentirse cómodas con su cuerpo y que nadie note que han pasado por una cirugía.Sobre esta manera de entender la estética ha hablado recientemente el doctor Marco Romeo, cirujano plástico al frente de la clínica EtnaInstitute en Madrid.
Para el especialista, la clave de una operación de pecho en la actualidad no está en pensar cuántos centímetros aumentar, sino en mirar la forma del cuerpo y buscar un resultado que quede equilibrado y sea real a la vista y al tacto.Tener más volumen no siempre es la soluciónCon el paso del tiempo, el embarazo, la lactancia o los cambios bruscos de peso, el pecho va cambiando de forma y de posición .
Es muy habitual que la piel pierda firmeza, que el tejido se caiga un poco o que la parte de arriba del escote pierda el volumen que tenía antes.
Por eso, cuando dos mujeres van a la consulta con la idea de recuperar el pecho que tenían, casi nunca necesitan lo mismo.El doctor Romeo explica que poner una prótesis grande no arregla todos los problemas .
Un implante sirve para dar volumen, pero si el pecho se ha caído o la piel ha cedido, lo que hace falta en realidad es recolocar la piel y el tejido en su sitio.
Si además la paciente quiere recuperar la firmeza o el relleno que ha perdido con los años, esas dos cosas se pueden hacer en la misma operación para devolverle una forma bonita sin necesidad de recargar la figura.Prótesis más pequeñas y un toque de grasa propiaUna de las formas que mejor funciona hoy en día para lograr que el pecho se vea y se sienta totalmente natural es la técnica híbrida , que junta dos cosas: una prótesis pequeña y un poco de grasa de la propia mujer.En lugar de poner un implante grande que pueda notarse bajo la piel o dejar bordes raros, se coloca una prótesis de menor tamaño y se usa grasa de la paciente para cubrirla por encima y suavizar los bordes.
Como señala el propio cirujano al hablar de esta técnica, el objetivo es muy concreto: «Utilizar la propia grasa sobre el implante permite que este quede más disimulado , buscando conseguir un resultado natural tanto a la vista como al tacto».Esa grasa se saca antes con una pequeña liposucción de zonas como la barriga o las caderas, se limpia bien y se coloca alrededor del pecho.
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