El gol en propia puerta de la congelación de óvulos
En un capítulo de 'Mi vida en la carretera', Gloria Steinem recoge lo que aprendió escuchando a otras mujeres en los campus universitarios de EE.UU.
Cuenta que, en un foro en California, madres jóvenes debatían cómo repartirse de forma equitativa la crianza con sus parejas cuando no lo habían visto en su casa.
Una mujer se puso de pie en el auditorio: «En esos casos, cerrad los ojos y pensad que quien está a vuestro lado es otra mujer.
Y no rebajéis esas expectativas».
El tip también funciona a la inversa.
Cuando las mujeres nos vemos ante una novedad, podemos cerrar los ojos y pensar cómo sería si le estuviera sucediendo a los hombres.La Federación de Fútbol ha ofrecido a las jugadoras de la Selección congelar sus óvulos para postergar su maternidad. ¿Más libertad? ¿Individual o colectiva? Hagamos el experimento que describe Steinem: se les brinda a los jugadores de la Selección la opción de congelar su semen.
Innecesario.
No sólo por la cuestión de nuestra reserva ovárica, que también.
El ejercicio de cerrar los ojos y cambiar el sexo tiene una trampa.
No somos iguales bajo la piel.
Un futbolista puede seguir compitiendo mientras la madre de sus hijos está de 38 semanas, da a luz o transita el puerperio.
La jugadora embarazada, no.
Quien dice chutar, dice conducir o hacer una guardia hospitalaria.
No vamos a descubrir ahora lo que supone la maternidad.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.