Marruecos despliega 3.000 agentes en la frontera tras avisar la Embajada española sobre el riesgo de otro cruce masivo
La frontera del Tarajal veía en la jornada de este pasado domingo cómo miles de ceutíes llegaban hasta allí, movilizándose para manifestarse en contra de la preocupante situación que la ciudad autónoma vive desde finales del mes de julio.
Durante una hora, ejercieron un bloqueo que generó una importante situación de tensión, ante el muro que conformaron para evitar el cruce de los vehículos que esperaban en el lado marroquí para acceder a España.
Un momento especialmente tirante que llevó a los agentes de policía españoles a ejercer un cordón para frenar el avance de los manifestantes y propiciar su camino de regreso hacia la explanada Juan XXIII.
Sin embargo, no solo el lado español de la frontera se presenciaba una llamativa imagen en el final de la semana, ya que en Fnideq tenía lugar un importante despliegue de agentes de seguridad.
Esta localidad marroquí es la ciudad marroquí más cercana a la frontera ceutí con España, a cuyo protectorado perteneció hasta 1956, y a ella envió Rabat este domingo a un total de 3.000 efectivos haciendo que los accesos desde Tánger hasta Castillejos estén llenos de controles y retenes policiales, con patrullas de la Gendarmería en los desvíos de carretera, donde agentes de paisano reclaman la documentación a todos los menores de 30 años.
La movilización de agentes se extenderá, al menos, hasta el miércoles, cuando se celebren en Marruecos las elecciones legislativas.
Esta es, precisamente, una fecha en la que se ha alertado que podría darse un posible nuevo intento de acceso masivo de miles de inmigrantes a España.
De hecho, el blindaje de la frontera marroquí se ha producido después de que la Embajada española trasladara a las autoridades de Rabat la proliferación de mensajes en línea que estarían cerca de derivar en que tenga lugar una nueva avalancha humana que se dirija a Ceuta en plena jornada electoral en Marruecos.
Marruecos tendrá un nuevo Gobierno, pero las relaciones con España las seguirá marcando Mohamed VI Marruecos celebra el 23 de septiembre elecciones para elegir a su próximo Gobierno en unos comicios en los que las reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla han comenzado a tener una presencia cada vez mayor en la campaña, aunque los expertos no prevén un cambio sustancial en la política exterior del reino alauí ni, en particular, en su relación con España.
La principal razón es que la política exterior marroquí continúa estando marcada por el rey Mohamed VI y su círculo más cercano.
El monarca es quien fija las prioridades internacionales y designa al ministro de Exteriores, actualmente Naser Burita, cuya continuidad se da prácticamente por descontada tras casi una década en el cargo.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elplural.com — el contenido pertenece a El Plural.