Un empate y gracias
La nada se abrió paso en La Catedral.
Mucha cháchara y al final los goles surgieron desde el vacío, podía advertirse eco ante tanta ausencia de miga .
Una vulgaridad.
De un penalti que cometió con torpeza Berenguer y de un balón casi extraviado de Berenguer.
Si el fútbol virtuosista no te da para hacer justicia, pues el otro, el reverso de la moneda, te puede sonreír.
El Athletic sumó méritos en la primera parte ante un Elche que muchos entendían que iba al matadero de San Mamés.
Pero el supuesto verdugo tenía la guillotina oxidada y se estaba desesperando.
Anotó Buonanotte desde los once metros y la tensión crecía.
Hasta que Berenguer entró a por uvas en el área franjiverde y lanzó una pelota aparentemente inofensiva.
Esta se paseó entre tres jugadores en línea de fondo.
Chust, uno de ellos, andaba más preocupado por bloquear a Iñaki en un posible remate y rozó algo la bola hasta ver cómo se colaba en la puerta de Dituro.
Un barullo gigantesco.
Del mal, el menos, pudo pensar un Athletic que frena tras dos victorias seguidas.
Se pincha un poco el globo de la euforia.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en as.com — el contenido pertenece a Diario AS.