La playa de Micaela en Chipiona reabre al baño tras seis días cerrada por bacterias
La playa de Micaela de Chipiona, en Cádiz , ha quedado por fin abierta seis días después de su cierre por la presencia de bacterias en el agua.
Ha sido la última en recuperar el permiso para el baño, tras las de Puerto Sherry y Fuentebravía (El Puerto), La Cachucha (Puerto Real) y Punta Candor (Rota).
El Ayuntamiento mantiene abierta la investigación sobre las posibles causas, aún desconocidas, aunque una de las hipótesis es la eventual entrada de algún aporte contaminante a través de la red de aguas pluviales o del entorno del arroyo de Antonaria.Más allá de esa investigación, los resultados de las últimas analíticas realizadas por la autoridad sanitaria han resultado favorables y negativos para Escherichia coli y enterococos, los principales indicadores microbiológicos utilizados para evaluar la calidad sanitaria de las aguas de baño.La reapertura se produce después de varios días de seguimiento y de la realización de nuevas tomas de muestras tras la detección de valores microbiológicos elevados en anteriores analíticas, que han impedido que esta playa volviera a colgar la bandera verde, siendo además la única de las cinco cerradas inicialmente en la provincia de Cádiz que ha estado más días en este estado.El alcalde de Chipiona, Luis Mario Aparcero, y el concejal delegado de Playas, Eduardo Lorenzo Caro, han trasladado su satisfacción por estos resultados, que permiten recuperar la normalidad y que los usuarios puedan volver a disfrutar de la playa de Micaela «con todas las garantías sanitarias».Al respecto, ha señalado que se continuará investigando el origen de la incidencia, asegurando que durante estos días ha trabajado conjuntamente con la Junta de Andalucía y con los servicios técnicos municipales para realizar un seguimiento «exhaustivo» de la situación y tratar de determinar el origen de esta alteración puntual de la calidad del agua.En este periodo se llegaron a realizar análisis «con resultados contradictorios», tal y como ha advertido el Ayuntamiento, que optó por mantener la prohibición del baño y la bandera roja hasta disponer de resultados que ofrecieran las garantías necesarias, algo que finalmente ha sucedido.A la espera de confirmar las hipótesis, se ha aclarado que «las aguas residuales no son conducidas directamente a la playa, sino que la red de fecales se encuentra conectada al sistema de saneamiento y las aguas son conducidas a la estación depuradora para recibir el tratamiento correspondiente».Por tanto, una vez recuperada la calidad del agua, se va a seguir trabajando para esclarecer el origen de la incidencia y, si las investigaciones determinaran la existencia de un vertido ilegal o de alguna actuación susceptible de responsabilidad, se adoptarán «las medidas oportunas» y se dará traslado a los organismos competentes.El a
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