El petróleo sube un 20% en septiembre por la amenaza hutí al suministro saudí
Los rebeldes hutíes de Yemen tomaron el control del estrecho de Bab el-Mandeb la semana pasada, forzando al cierre de un oleoducto de Arabia Saudí que utilizaba este paso.
El suministro mundial de petróleo se encuentra atenazado en sus dos puntos más críticos. Al cierre del estrecho de Ormuz, bloqueado por la guerra entre Estados Unidos e Irán, se ha sumado en los últimos días el control por parte de los rebeldes hutíes de Yemen del estrecho de Bab el-Mandeb, que había sido la gran válvula de escape para el crudo saudí en los últimos meses. Todo ello ha provocado que los precios del petróleo se dispararan hasta un 4% ayer (aunque finalmente se moderaran sustancialmente, a los 105 dólares al cierre de esta edición) y acumulen un alza del 20% en lo que va del mes de septiembre.
Los rebeldes hutíes de Yemen tomaron ayer las estratégicas islas de Hanish, en el centro de la boca de entrada por el sur al mar Rojo, aumentando así su control sobre el estrecho de Bab el-Mandeb, después de que la semana pasada se hicieran con el puerto de Moca y la isla de Perim. Además, los hutíes también lograron ayer más avances en el interior del país, lo que aleja la posibilidad de una recuperación de posiciones por parte de las fuerzas gubernamentales.
Con ello, los hutíes, aliados de Irán amenazan el paso de los buques saudíes hacia los mercados asiáticos, algo que ha obligado a Riad a cerrar el oleoducto que cruza el desierto hacia el puerto de Yanbu en el mar Rojo como "medida de precaución" después de que esta infraestructura fuera atacada el día anterior mediante drones, una medida que Riad calcula que se prolongará durante varias semanas. Aunque Arabia Saudí no precisó quién había llevado a cabo los ataques, es muy probable que los hutíes estuvieran detrás de ellos, ya que Riad respalda al gobierno de Saná frente a los rebeldes.
De hecho, pese a que los hutíes han reiterado en varias ocasiones a las navieras que utilizan este paso que se trata de una ruta segura, a diferencia de lo que ocurrió en 2023, han excluido expresamente a los buques vinculados a Arabia Saudí e Israel. Con ello, tratan de alejar una posible intervención por parte de EEUU, ya muy ocupado en Irán. Pero esta es precisamente la carta que trató de activar ayer Arabia Saudí en una reunión con el alto mando militar de EEUU. Su gran baza, aparte de su apoyo contra Teherán, es que, con el cierre de esta ruta, el suministro de petróleo saudí se ha reducido en 2,3 millones de barriles al día.
En concreto, el príncipe heredero y primer ministro de Arabia Saudí, Mohamed bin Salmán, se reunió ayer en la ciudad costera de Yeda con el jefe del Comando Central de Estados Unidos (Centcom), Brad Cooper, en una cita a la que también asistió el ministro de Estado y asesor de Seguridad Nacional saudí, Musaed bin Mohamed al Aiban.
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