El exchofer de Sánchez dice que trató de hacer negocios con Aldama pero que al final no se materializaron
Cristian Corvillo , quien fuera chófer del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado este jueves ante el juez de la Audiencia Nacional que investiga el caso Hidrocarburos que trató de impulsar una serie de negocios con el empresario Víctor de Aldama -uno de los presuntos cabecillas de la trama- pero que estos nunca llegaron a materializarse.Fuentes jurídicas han explicado a ABC que, en su declaración como testigo, Corvillo ha reconocido que participó en una operación relacionada con el chalet de La Alcaidesa, que fue una presunta contraprestación de los investigados para el exministro José Luis Ábalos.
Corvillo ha indicado que la misma podía constituir una oportunidad de negocio, aunque ha afirmado que desconocía quién era el cliente final y que finalmente no fructificó.
El propio testigo también se ha referido a Ábalos, con quien habría mantenido varias reuniones en su condición de secretario de Organización del PSOE y para tratar, según ha indicado, cuestiones relacionadas con el partido.
En esos encuentros habría estado presente el entonces asesor de Ábalos, Koldo García, pero en las mismas no habría participado nadie más, y tampoco se abordaron cuestiones relativas al caso hidrocarburos.Este mismo jueves, el magistrado Santiago Pedraz también ha escuchado como testigo al hermano de Cristian, Rubén Corvillo, que ha explicado que trabajó con Salamanca Fuel, una de las presuntas empresas clave, aunque únicamente en dos reformas de oficinas.
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