La pelota inicia resignada otro avance secesionista: España y Euskadi vuelven a enfrentarse como naciones iguales
Apenas quedan ganas de hablar del tema.
Fueron tales el desgaste y la incomprensión que en la Federación Española han decidido pasar página y asumir la nueva situación.
Han transcurrido casi nueve meses desde que el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) se declarase incompetente en el conflicto de la pelota vasca, sin jurisdicción para resolver a favor o en contra de la inclusión de la Federación Vasca en la Internacional.
Se cerraba así la vía arbitral de una disputa que llevó a España y Euskadi a enfrentarse por primera vez como rivales deportivos en junio de 2025, en la Liga de Naciones de cesta punta, y que alcanzará su cénit a partir de este jueves en el Mundial absoluto de Argentina y Uruguay, que se prolongará hasta el 24 de octubre.En el listado de inscritos para las nueve modalidades en competición aparecen 14 países… y Euskadi, un miembro más de la FIPV desde el 28 de diciembre de 2024, día de los Santos Inocentes, cuando se votó su admisión en una estrambótica asamblea celebrada en el hotel Iruña Park de Pamplona en la que, entre otras cosas, no se permitió votar a los representantes de España y Cuba.No era el primer intento de Euskadi por sumarse a la FIPV, aunque, a diferencia de los anteriores, en los que siempre se rechazó su admisión, esta vez contaba con un aval superior: el reconocimiento de su selección figuraba en el acuerdo de investidura entre el PSOE y el PNV de 2019.
La Ley del Deporte de 2022 incorporó en su artículo 48.2 una excepción para que las federaciones autonómicas pudieran integrarse directamente en organismos internacionales en deportes con arraigo histórico y social, si estos lo contemplaban y mediaba acuerdo previo del Consejo Superior de Deportes.Y ahí estuvo la clave.
Mientras la Federación Española reclamaba su amparo, el CSD se mantenía al margen.
Su presidente, José Manuel Rodríguez Uribes, creó una mesa de diálogo de escaso recorrido, mientras en público defendía la participación internacional de Euskadi y ninguneaba a los miles de practicantes del resto de España.
No hubo ni atención ni ayuda de la principal institución deportiva española para evitar partir en dos a la pelota.
El tiempo corrió lo suficiente para que Euskadi se estrenase en la Liga de Naciones de Guernica, y en el Mundial sub-23 de trinquete, en septiembre de ese mismo 2025.Para cuando al fin llegó la decisión del TAS, quedaban ya pocas ganas de luchar ante lo que parecía inevitable. «Las cuestiones políticas, para los políticos», responden ahora desde la Federación.
El coste de la escisión no fue solo emocional, sino también económico.
Los gastos jurídicos del proceso fueron superiores a los 50.000 euros, se perdieron clubes, se cancelaron campeonatos y peligraron patrocinadores.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC Deportes.