La solicitud de ayudas se 'pega' a la 'L' de los nuevos jóvenes conductores
Castilla y León cuenta con unas 400 empresas de autoescuelas en las que poder prepararse de forma teórica y práctica para obtener el carné de conducir.
Ellas son las primeras en percibir el grado de aceptación entre los jóvenes de 18 a 30 años de la convocatoria de ayudas vigente desde el 1 de octubre por la que pueden recibir de 450 a 900 euros para sufragar el coste de conseguir este permiso.
En la Federación de Autoescuelas de Castilla y León lo tienen claro: «Desde esa fecha, la totalidad de los alumnos que aprueban y cumplen los requisitos inician los trámites para obtener la ayuda».
Son palabras del vicepresidente y responsable de la Asociación de Valladolid, José Luis Matos, quien explica que «hay movimiento» y detalla cómo «sobre todo hay un aumento de peticiones de información expresa sobre la subvención».En estos tres últimos meses del año, unos 5.000 se podrían beneficiar de la medida, según fuentes de la Consejería de Movilidad y Transformación Digital.
La estimación se basa en los 27.000 carnés de conducir que se obtienen en Castilla y León cada año, de los que entre el 70 y el 80 por ciento son personas de entre 18 y 30 años.
De esta forma, en un año completo, como podría ser el 2027 que también contará con subvenciones, la medida alcanzaría a entre 19.000 y 21.500 jóvenes.El perfil de estos potenciales conductores ha cambiado en los últimos años.
No es que sean menos, sino que llegan con más edad.
Ya no se acercan a la autoescuela nada más cumplir los 18 años, tras tomar una decisión de una forma «casi visceral», detalla Matos.
Ahora, tienen las cosas más claras y saben que el permiso de conducir es una herramienta para su movilidad personal y profesional.
El resultado, es que la decisión no se toma, en muchas ocasiones, hasta que se finalizan los estudios y ya se atisba la entrada en el mercado laboral.Otro elemento a tener en cuenta es que en las grandes ciudades las opciones de transporte, público o privado han aumentado exponencialmente y hay una mayor facilidad para trasladarse.
Sin embargo, en una Comunidad como Castilla y León, tan extensa y dispersa, disponer de carné facilita los desplazamientos y, en definitiva, contribuye a fijar población en las zonas más alejadas de las grandes urbes.Obtener el permiso de conducir tiene un coste de entre 1.200 y 1.500 euros de media y la ayuda va de los 450 euros de mínima a los 900, un incentivo que, reconocen en las autoescuelas, es evidente que anima.
Desde León, el presidente de la Federación de Autoescuelas, Fernando Blanco, valora como «muy positiva» la medida impulsada por la Junta.
También reconoce que los jóvenes llegan más tarde, pero llegan, sobre todo en Castilla y León, donde tener una mayor movilidad es especialmente importante en el medio rural.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC España.