Un experto en humedades en casa: «Hay que ducharse con la puerta cerrada y poner durante 15 minutos el extractor, tanto antes como después»
Ahora que llega el frío, seguramente en muchas casas vuelvan también esas duchas calientes tan reconfortantes que son una bendición en esta época del año.
Un lujo que, sin embargo, trae consigo un problema que afecta a muchísimos hogares: el moho .
Y es que a veces da la sensación de que es imposible librarse de las gotas en el techo o del ambiente que se quedan en el baño después de una ducha caliente, por mucho que se limpie con frecuencia.
Sin embargo, la clave no está en usar más productos de limpieza, sino en saber gestionar el vapor que se forma mientras nos duchamos.Sobre este tema ha hablado recientemente el especialista en humedades Valentín Naranjo durante su paso por Siempreviva pódcast , un espacio presentado por la ginecóloga Macarena Ríos y la embrióloga Isabel Puerta.
Según el experto, existen una serie de pautas muy fáciles de seguir con las que se puede evitar que el agua del ambiente arruine las paredes de la vivienda.La regla de la puerta cerrada y el extractorEl primer error que suele cometer la mayoría de la gente cuando entra en la ducha es dejar la puerta un poco abierta pensando que así el vapor va a salir fuera del baño.
Según explica el experto, esto es justo lo contrario de lo que hay que hacer, porque lo único que conseguimos es llevar la humedad a las habitaciones de al lado y a los pasillos.Por esta razón, la primera recomendación que hace Valentín es mantener la puerta del baño siempre cerrada antes, durante y después de ducharnos.
De esta manera, se consigue retener el vapor en un solo sitio y dejar que los sistemas de ventilación hagan su trabajo sin afectar al resto de la casa.Además de cerrar la puerta, también se debe hacer uso del extractor de aire en caso de que se tenga.
Pero no vale con encenderlo cuando entramos y apagarlo en cuanto salimos, sino que hay que dejarlo funcionando un buen rato antes y después:Encender el extractor cuando vayas a entrar en la ducha.
Dejarlo encendido mientras nos duchamos.
Mantenerlo funcionando entre 10 y 15 minutos después de terminar, para que retire por completo el vapor acumulado.Siguiendo estos pasos, el aparato consigue sacar el aire cargado poco a poco, evitando que se quede pegado en las zonas más frías del baño.El truco de la rasqueta en los azulejosAdemás de la ventilación del aire, hay otro detalle importante en el baño que se debe tener en cuenta para evitar las humedades: las gotas de agua que se quedan en las paredes y en la mampara.
Y es que los azulejos suelen estar mucho más fríos que el agua caliente, por lo que el vapor choca contra ellos y se convierte en gotitas que tardan horas en evaporarse por sí solas.Para ayudar a que el baño se seque antes, el especialista recomienda tener una rasqueta limpiacristales en la ducha.
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