La venta de espráis de defensa se desboca: «No solo son mujeres; también taxistas, repartidores y comerciantes»
Los espráis de autodefensa ya no son solo para mujeres.
Su venta y uso en la Comunidad de Madrid se ha desbocado en lo que llevamos de año, pero también es más heterogéneo el público que lo adquiere en armerías oficiales.
Ya no son solo chicas jóvenes (hay que tener la mayoría de edad para adquirirlos), sino un espectro social y profesional mucho más amplio.
Lo detallan desde el propio sector a ABC, así como diversas fuentes policiales consultadas y que se conocen las calles de la capital de arriba a abajo.
El portal online de la empresa Shoke, probablemente la de mayor volumen de negocio, ha despachado un 34% más de estos productos en la región.
De hecho, la capital aglutina ya cinco de cada diez unidades (un 20%) con respecto al total nacional.Hace solo unos días, en la glorieta del Emperador Carlos V (Atocha), la Policía tuvo que intervenir cuando un taxista iba a recibir una paliza por parte de tres sujetos.
Se habían picado ambos coches y se dieron un pequeño golpe de alcance.
Los jóvenes se bajaron y se fueron al conductor profesional para pegarle.
Pero los roció con un espray de pimienta que llevaba para estas situaciones complicadas y los atacantes salieron mal parados. «El perfil del comprador es cada vez más transversal -afirman desde Shoke, que tiene su comercio físico en la calle de Juan de Urbieta-.
La mujer sigue siendo el sector más importante, pues busca un recurso para volver sola de noche a casa y para su día a día; pero cada vez hay más hombres, gente mayor, personas que salen a correr y que van en bici de noche, comerciantes...».Abundan también los profesionales de la seguridad privada, que suman estas autodefensas a su equipo habitual, pero también repartidores, taxistas, comerciales que hacen visitas solos y personas que trabajan de noche en la calle, precisan las fuentes consultadas.
Distintos policías explican a ABC que ven cada vez a más ciudadanos con estos espráis e incluso ellos mismos, que saben bien de lo que hablan, están rodeados de mujeres que también los portan: «Mi chica lo tiene y sus amigas también», dice un patrullero.
Otro veterano compañero va en la misma línea: «Mi mujer e hijas, además de sus amistades, lo llevan por su seguridad.
No está la vida como para no ir preparados.
Nosotros mismos notamos que la inseguridad ha aumentado exponencialmente de un tiempo para acá».
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.