Cómo afectan las altas temperaturas del verano a los neumáticos de tu coche o moto
Las olas de calor y las elevadas temperaturas estivales no solo ponen a prueba el confort de los ocupantes dentro del habitáculo, sino que suponen un desafío extremo para la mecánica del vehículo.
El asfalto, capaz de duplicar la temperatura ambiente en los días más calurosos del verano, se convierte en una superficie crítica para los neumáticos, el único punto de contacto directo entre el coche y la carretera.
Este exceso de calor altera las propiedades de los materiales y somete a las cubiertas a una exigencia mecánica muy superior a la habitual.Someter las gomas a estas condiciones de trabajo tan drásticas acarrea riesgos directos para la seguridad vial.
El calor expande el aire interior aumentando la presión de inflado, acelera el desgaste del caucho y reduce la capacidad de adherencia en maniobras críticas o frenadas de emergencia.
Además, la combinación de temperaturas extremas con una presión inadecuada, el exceso de carga o los daños no detectados multiplica exponencialmente el peligro de sufrir un fallo estructural severo o un reventón en plena marcha.Para contrarrestar estos efectos y garantizar una conducción segura durante las vacaciones, el fabricante Bridgestone aconseja extremar las revisiones preventivas.
Mantenimientos tan sencillos como verificar la presión siempre en frío, vigilar el desgaste de la banda de rodadura, evitar la sobrecarga del equipaje, moderar la velocidad en las horas centrales del día y aparcar a la sombra son pautas fundamentales para proteger los neumáticos y prolongar su vida útil este verano.Las altas temperaturas durante los meses de verano afectan tanto a los vehículos como a los conductores, pero especialmente al único elemento que está en contacto directo con la carretera: los neumáticos.
El asfalto absorbe el calor del entorno y puede alcanzar temperaturas hasta dos veces superiores a la temperatura ambiente.
De esta forma, cuando las cubiertas entran en contacto con el asfalto, su temperatura de trabajo en verano se incrementa considerablemente.
Esto hace que los materiales de los neumáticos y la interacción entre ellos (diferentes tipos de caucho, acero, capas textiles, aire, etc.) sufran alteraciones por el calor y que, por lo tanto, las exigencias mecánicas a las que están sometidos aumenten.El calor extremo del asfalto acelera el desgaste y compromete la seguridad de los neumáticosLos neumáticos están diseñados para soportar estas condiciones tan exigentes; sin embargo, para cumplir a la perfección con su trabajo, es fundamental que se encuentren en perfecto estado de uso y mantenimiento.¿Qué efectos tiene el calor sobre los neumáticos?Aumento de la presión interna.
Cuando aumentan las temperaturas en verano, los neumáticos tienen más dificultad para disipar el calor acumulado en funcionamiento.
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