Gloria Steinem: haz con tu vida lo que te apetezca
Mi generación asumió el feminismo con una mezcla de culto a las antecesoras —¿quién recuerda a las nietas de las brujas que no pudieron quemar?— y adanismo feminizado.
En el feminismo de 2015, teníamos, en ocasiones, las peores palabras para referirnos a alguien como Gloria Steinem; su voz, aunque contra el imperio, venía del imperio, y representaba más una figura liberal que una izquierdista; de su imagen reteníamos sobre todo las gafas de aviador, como si fuera un icono de la moda y no una agitadora, y la desdeñábamos, prefiriendo la primera mitad del siglo XX a la segunda.
Le asignamos el papel de un feminismo que minorizó la clase social , limó filos y asperezas, se acomodó al poder; acometimos una recepción injusta, la única que puede hacerse de una leyenda viva.
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5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en elpais.com — el contenido pertenece a El País.