El Kiosko Base vuelve a la memoria de Toledo de la mano de Fernando Riaño
El Kiosko Base ya no está, pero permanece en la memoria de varias generaciones de toledanos.
Aquel pequeño establecimiento pegado a la ermita de Nuestra Señora del Valle, convertido durante casi cuatro décadas en punto de encuentro de vecinos y visitantes, vuelve ahora a la memoria de la ciudad de la mano de Fernando Riaño y su blog 'Locales de Toledo'.En su última entrada, publicada este pasado mes de agosto, Riaño rescata la historia de un negocio íntimamente ligado a la Vuelta al Valle y a esas tardes y noches en las que Toledo se contemplaba sin prisas desde uno de sus balcones más privilegiados.
Una mirada al pasado que llega precisamente cuando el futuro del histórico kiosco vuelve a estar sobre la mesa.El Ayuntamiento de Toledo aprobó en julio la adjudicación directa al Arzobispado de Toledo de la concesión sobre la parte municipal del espacio que ocupaba el Kiosko Base, con el objetivo de regularizar una situación que llevaba años sin resolver y posibilitar la reapertura del establecimiento.
La concesión tendrá una duración de ocho años y contempla un canon mensual de 597,12 euros por la ocupación del dominio público municipal.
Sin embargo, el proceso aún está pendiente de culminar con la nueva adjudicación y de despejar definitivamente el futuro de un lugar que lleva más de un año cerrado.El cierre se produjo en abril de 2025, pocos días antes de la romería del Valle, después de casi 40 años de actividad.
Desde 1986, cientos de miles de toledanos y visitantes habían pasado por este pequeño negocio, que durante décadas estuvo vinculado a una misma familia.El cierre se produjo en abril de 2025, pocos días antes de la romería del Valle, después de casi 40 años de actividadRiaño se remonta incluso más atrás para contar su historia.
Antes de que existiera el Kiosko Base, aquel espacio junto a la ermita ya tenía una pequeña actividad comercial.
En los años cincuenta, Eusebio Garrido y Juliana González, santeros de la ermita del Valle, instalaron allí un pequeño negocio de venta de postales aprovechando el paso de turistas atraídos por las vistas de Toledo.
Su hija, Pilar Garrido González, continuó después con aquella actividad hasta su jubilación.Fue entonces cuando llegó el relevo generacional y, con él, una nueva historia.
El presidente de la Hermandad del Valle animó a la familia a continuar con el negocio «para que no se perdieran las tradiciones».
En 1987 se permitió finalmente la construcción del kiosco y el Ayuntamiento concedió licencia para la venta de bebidas.En 1987 se permitió finalmente la construcción del kiosco y el Ayuntamiento concedió licencia para la venta de bebidasNacía así el Kiosko Base que conocieron varias generaciones de toledanos.
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