El caos de la era Trump dispara el negocio de las asesorías de riesgos
Hasta hace una década aproximadamente, una empresa española, ya fuera grande o pequeña, podía exportar fuera de la Unión Europea o proveerse en casi cualquier punto del mundo con cierta confianza.
Imperaba un marco comercial internacional más o menos previsible, con cimientos sólidos durante décadas como la relación preferente entre los EE.UU. y Europa o la aceptación general del campo de juego fijado por la Organización Mundial del Comercio.
Ese marco empezó a venirse abajo durante la primera presidencia de Donald Trump y en su segundo mandato ha entrado en barrena.
La ofensiva arancelaria de Washington contra medio planeta y la nueva distribución del poder en grandes áreas territoriales de influencia ha empezado a condicionar el comercio internacional y a disparar la prima de riesgo de invertir en según qué países.
En este contexto, la vía más directa que tienen las empresas para asegurarse una cierta previsibilidad es la información y el análisis estratégico.
Conocer con quién se asocia una compañía o dónde invierte ha pasado a ser estratégico.
Las sanciones impuestas por Europa a cualquiera que comercie con Rusia o las recientes amenazas de la Administración Trump a todo aquel país o empresa que mantenga relaciones con Irán muestran hasta qué punto conocer la estructura de propiedad y la red de relaciones de una determinada firma con la que se quiera trabajar o analizar de manera minuciosa en qué territorio invertir han pasado a ser decisiones clave.Esto explica que consultoras de análisis de riesgo como Coface o Solunion estén registrando resultados de récord, especialmente en sus servicios de información comercial.
Guillermo Rodríguez, CEO de Coface para España y Portugal, explica que ya no se trata solo de ofrecer seguros frente a impagos, sino de ayudar a sus clientes a tomar decisiones «mejor informadas, más ágiles y seguras».
El servicio que ofrecen supone algo así como trasladar la lógica de las agencias de calificación tradicionales como Standard & Poor's o Moody's al universo de la economía real; en lugar de analizar la calidad de las emisiones de deuda pública o privada, se centran más en empresas, sectores o incluso países enteros.
Hasta ahora, la mayor parte de los clientes eran multinacionales, pero, según explica el directivo de Coface, cada vez son más las pymes que contratan sus servicios.
Los acontecimientos acaecidos en el mundo en los últimos meses dan la razón a este experto.
Los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero y el posterior cierre del estrecho de Ormuz mandaron al traste las previsiones de gigantes como Repsol o Moeve, pero también las de una miríada de empresas menores.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC Economía.