Turismo sí, pero también vida
Cerraremos en pocas semanas un verano de récords en número de visitantes, al mismo tiempo que sigue creciendo la desafección social hacia la industria turística.
El problema no es que España tenga demasiado turismo, sino que determinados modelos y niveles de concentración turística están generando un coste social que puede terminar perjudicando al propio sector.
Mientras la previsión de aumento de turistas este año parece consolidarse, prolifera el ruido en los destinos más solicitados de nuestro país, los más sonoros en Mallorca .
Amplias movilizaciones en las últimas semanas, la última en Sóller con miles de personas en sus calles, reivindicando la necesidad de hacer compatible nuestro turismo y la calidad de vida de los residentes, algo que solo será posible desde la defensa de la vivienda asequible, la apuesta por infraestructuras dignas y la protección de nuestro comercio local para mantener la identidad de nuestros barrios.
No solo han tenido lugar estas muestras públicas de preocupación en Baleares.
En otros lugares de nuestra geografía se ha mostrado esta inquietud aprovechando cualquier evento multitudinario , caso de Barcelona en el pregón de las fiestas de Gràcia.
Mi tierra, Andalucía, no es ajena a esta situación.
A pesar de contar cada año con los mejores índices de valoración por parte de los visitantes sigue creciendo la desafección social, así se desprende del Barómetro de Percepción Turística de LLYC que situó en el 4.1 sobre 10 la reputación de nuestro turismo entre los andaluces.
Andalucía necesita el turismo, eso es indudable.
Si tenemos en cuenta que es una comunidad donde el turismo genera el 15% del empleo resulta urgente implementar medidas que hagan posible conciliar la apuesta por el sector y la calidad de vida de los andaluces.
Una de las fortalezas de nuestro atractivo turístico además del clima, es nuestra manera de vivir, nuestra gastronomía y la idiosincrasia de nuestros pueblos y ciudades.
Si no cuidamos de aquellos que viven durante todo el año en nuestra tierra.
Si permitimos que personal sanitario o de la hostelería, por poner un ejemplo, viven en infraviviendas o caravanas en las zonas de máxima presión turística por falta de vivienda.
Si no hay un mejor control en la regulación de la vivienda turística que no siga suponiendo un obstáculo que impida acceder a esa vivienda en demasiados lugares de España.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.20minutos.es — el contenido pertenece a 20 Minutos Nacional.