Nick Gibb: «No podemos crear, por culpa de la IA, una generación de personas incapaces de pensar»
Cuando Nick Gibb explica la transformación de la educación inglesa, vuelve una y otra vez a una idea aparentemente sencilla: para pensar, primero hay que saber cosas.
Durante más de una década, como secretario de Estado de colegios en distintos gobiernos conservadores entre 2010 y 2023, fue uno de los principales artífices de unas reformas que cuestionaron buena parte de la ortodoxia pedagógica anterior.Es además coautor, junto con Robert Peal, de 'Reforming Lessons: Why English Schools Have Improved Since 2010 and How This Was Achieved', un libro en el que relata aquella transformación.
Fonética, tablas de multiplicar de memoria, matemáticas inspiradas en Singapur, un currículo rico en conocimientos y disciplina en las aulas fueron algunos de sus pilares.«Queríamos asegurarnos de que nuestros colegios utilizaran la evidencia tanto en su enfoque del currículo como en la forma de enseñar», explica Gibb a ABC.
Su diagnóstico al llegar al Gobierno era que Inglaterra se había alejado de métodos eficaces incluso para aprender a leer.
Frente a métodos como el »método global« o la »alfabetización equilibrada«, apostaron por enseñar el »systematic phonics«, es decir, enseñar explícitamente la correspondencia entre letras y sonidos.También modificaron la formación de los profesores e introdujeron una prueba a los seis años en la que cada alumno debe leer 40 palabras. «Y funcionó», dice.
Como prueba señala PIRLS 2021 , el estudio internacional de comprensión lectora en el que Inglaterra quedó cuarta del mundo.Además, miraron a los sistemas que encabezaban las clasificaciones internacionales en matemáticas. «Básicamente, tomamos el currículo de Singapur de 2007 y lo convertimos en la base de nuestro nuevo currículo de primaria».
El cambio recuperó algo que había perdido prestigio en determinados círculos pedagógicos: memorizar.
Los alumnos debían dominar las tablas de multiplicar hasta 12x12 a los nueve años y adquirir fluidez en los procedimientos matemáticos.Gibb rechaza que eso equivalga a aprender sin comprender.
Antes de 2010, asegura, «se ponía un énfasis excesivo en la comprensión conceptual a costa de los procedimientos».
Al enseñar múltiples métodos de cálculo, sostiene, «la memoria de trabajo» de los estudiantes estaba «sobrecargada con demasiados métodos diferentes».
Pero la reforma que articula las demás es la que Gibb denomina un currículo «rico en conocimientos» .
Antes, explica, Inglaterra había apostado por competencias como el pensamiento crítico o la resolución de problemas, bajo la premisa de que acumular conocimientos era menos importante porque la información siempre podía buscarse.
Para Gibb, ese razonamiento confunde información con conocimiento.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.