Maricarmen, de 87 años y en silla de ruedas tras meses de lucha, se enfrenta al cuarto intento de desahucio: “No tengo fuerza”
Maricarmen Abascal no sabe dónde dormirá este miércoles.
A sus 87 años, afronta su cuarto intento de desahucio de la casa del distrito de Retiro en la que ha vivido durante los últimos 71 y donde murieron sus padres.
“Hay que esperar a ver qué ocurre.
No sé cómo puedo reaccionar”, admite.
Después de siete años de procedimientos judiciales para quedarse en su hogar, Maricarmen está agotada y su estado físico se ha deteriorado notablemente.
Desde principios del verano ha perdido masa muscular y ahora necesita una silla de ruedas para desplazarse.
“Me ha afectado en todo.
Yo ahora no soy yo.
No puedo caminar y los brazos no me valen porque no tengo fuerza”.
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5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en elpais.com — el contenido pertenece a El País.