Calzones con imperdibles
Cuando a Gaudí le preguntaban quién terminaría la Sagrada familia, contestaba: «San José, mi cliente no tiene prisa».
El santo es el patrón de la buena muerte, pero el arquitecto acabó sus días atropellado por un tranvía.
A Dios no conviene hacerle excesivas precisiones.La deslumbrante inauguración de la torre principal es de las cosas más hermosas de este curso.
Me avergüenza recordar que hubo un tiempo en que el templo me parecía tan 'kitsch' como el castillo de Disneyland.
No fui la única, salvando las distancias, Picasso lo detestaba y George Orwell lo consideraba «uno de los edificios más horrendos del mundo, como una botella de vino del Rin».
La llegada de la Bauhaus y su funcionalidad simple y extrema, el hormigón y el acero arrumbaron históricamente a Gaudí.
Hubo que aprender que la recta y la curva no se excluyen, como no lo hacen la luz alegre y la oscuridad remansada.
Con el tiempo, el uso fluido de las superficies del modernista catalán influyó en el Guggenheim de Gehry, los genios eluden el puritanismo que nos embriaga a los de a pie.Gaudí hizo en su juventud una gira española que le permitió absorber la solidez romana, la ingenuidad románica, la verticalidad gótica, el barroco churrigueresco, los árboles infinitos de la mezquita cordobesa o los mocárabes de la Alhambra.
Es incomprensible cómo conservó ese exceso creativo mientras evolucionaba hacia una vida monástica, cartuja.
Dormía en un jergón en la obra y su estricta jornada comprendía maitines, misa, confesión, trabajo denodado y completas.
La víspera de su muerte había pedido: «Vicente, mañana venid temprano que haremos cosas muy bonitas» y, en efecto, murió diciendo «Jesú, Deu meu».Hemos perdido fuentes preciosas porque los anarquistas profanaron la Sagrada Familia en la Guerra Civil, quemaron todos los archivos y mataron a su mejor amigo, el párroco Gil Parés.
A Antoni Gaudí, que había muerto en 1926, se le ahorraron al menos esas matanzas que le hubiesen refrescado la quema de conventos de la Semana Trágica, que lo traumatizaron.
Quizá fue gracias a San José.La técnica ha permitido acelerar las obras vertiginosamente.
Gracias a los programas de diseño, el corte láser de materiales o el software Rhino 3D se han podido calcular los riesgos del viento, el metro o el AVE y sustituir por paneles comprimidos los peligrosos pesos planificados en origen, respetando a la vez el deseo de Gaudí de usar piedra arenisca.Tras el accidente mortal del genio, dos taxistas fueron multados por no prestarle el debido auxilio.
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