Borges piensa en voz alta
Cuenta Joaquín Sabina que su amigo Javier Krahe, cuando hablaba de sus aspiraciones como cantautor, solía decir en broma: “Yo quiero ser o Borges o bailable”.
He estado recordando la frase durante mi lectura de las Conferencias reunidas que se han publicado por estos días: más de 400 páginas de la inteligencia insólita, la erudición sin pedantería y la ironía sin frivolidad que los lectores de Borges nos hemos acostumbrado a buscar en su palabra hablada.
Me ha parecido caprichosamente que estas conferencias son lo más cerca que se podría estar de un Borges bailable, y esto lo escribo pidiendo que nadie se lo tome completamente en serio; pero es que en ellas hay una suerte de ejercicio muy distinto del que se produce con la lectura de un cuento o de un poema (donde se encuentran las dos soledades compartidas del autor y del lector).
No: aquí Borges habla frente a un público muy real y muy presente, y, como dice en algún momento, no habla ante todos los asistentes, sino con cada uno de ellos.
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5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en elpais.com — el contenido pertenece a El País.