El campo encadena las dos temporadas de incendios más devastadoras de la década, con 36.582 hectáreas agrícolas quemadas
Los agricultores españoles apenas se estaban recuperando de la oleada de incendios que sufrieron durante el verano pasado cuando este año se han vuelto a ver avasallados por una sucesión de fuegos que convierten al último bienio en el más devastador de la última década para el campo.
Según datos publicados por Agroseguros, el grupo que gestiona la cobertura de riesgos del sector primario en España, entre julio de 2025 y lo que llevamos de este mes de agosto, en nuestro país han ardido 36.582 hectáreas de tierra de labranza; concretamente, el año pasado fueron 20.740 las hectáreas siniestradas, hecho que ya convirtió esa temporada de fuegos en la peor en diez años, y este 2026 ya suman 15.842, que es la segunda cifra más alta del período.
Según advierten desde Agroseguros, este balance puede ir a más porque los meses de calor aún no han terminado.
También en términos de indemnizaciones pagadas los datos son de récord, pues, si en 2025 la empresa aseguradora tuvo que abonar 4,7 millones de euros en compensaciones, la cantidad más alta de toda la década, hasta agosto de 2026 los pagos ya suman 2,1 millones, muy por encima de la media.
Las cifras de fincas siniestradas pueden parecer bajas, ya que en los dos últimos años en nuestro país han ardido cerca de 660.000 hectáreas , pero esto se debe a que los datos de Agroseguros solo incluyen terrenos que cuentan con una póliza.
A este balance hay que añadirle miles de hectáreas de pastos y bosques cuya destrucción también ha dejado un reguero de víctimas que, además, no van a ser resarcidas ya que no contaban con una póliza.
Esto incluye no solo a los propietarios de los bosques (el 70% de la superficie forestal española está en manos privadas, según datos del Ministerio de Transición Ecológica), también a los ganaderos que utilizan los pastos o a los apicultores que viven de los montes.
Pese a todo, la abismal diferencia entre el rendimiento económico que ofrece un bosque y una tierra de labranza hace que el daño económico de los incendios se multiplique cuando estos se producen cerca de núcleos urbanos, según explican desde Agroseguros.
La elevada cuantía de las indemnizaciones pagadas este año se debe, principalmente, a los graves incendios registrados en la comarca de la Segarra (Lérida) en 2025, con más de un millar de parcelas y 6.345 hectáreas de cereal afectadas .
Además, los incendios registrados en la provincia de León durante el mes de agosto sumaron otras 700 hectáreas agrícolas siniestradas.
En 2026, por su parte, la superficie quemada alcanza a 41 provincias , con especial incidencia en cuatro de ellas, todas por encima del millar de hectáreas: Sevilla (2.030 hectáreas), Huesca (1.559 hectáreas), Córdoba (1.489 hectáreas) y Lérida (1.454 hectáreas).
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