Por qué un partido es declarado de alto riesgo y qué cambia desde ese momento
Hay cinco partidos de las próximas semanas que no se prepararán como cualquier otro. España-Croacia, Real Oviedo-Sporting, Atlético de Madrid-Manchester United, Betis-Oporto y Racing de Ferrol-Pontevedra han sido declarados de alto riesgo por la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte.
Los encuentros pertenecen además a competiciones completamente diferentes, desde la Nations League hasta la Primera Federación . Precisamente esa variedad permite entender que la declaración no depende exclusivamente de la importancia deportiva del partido, sino de una evaluación global de los posibles riesgos.
La pregunta es inmediata. ¿Qué significa realmente que un partido sea de alto riesgo? La respuesta no es simplemente " más policía ". La declaración obliga a modificar parte de la organización del encuentro y activa una coordinación específica entre clubes, fuerzas de seguridad, seguridad privada, autoridades y, en los partidos internacionales, organismos policiales de otros países.
Existe además una primera precisión importante: alto riesgo no significa que las autoridades estén asegurando que vaya a producirse violencia . La calificación parte de una evaluación preventiva basada en factores como antecedentes, grupos de aficionados, desplazamientos previstos y otra información de inteligencia. El Reglamento de prevención de la violencia establece que el Ministerio del Interior fija los criterios utilizados para elaborar esa valoración.
La seguridad de un partido declarado de alto riesgo empieza mucho antes del saque inicial. Una de las primeras diferencias aparece en la venta de entradas , ya que la legislación permite establecer mecanismos destinados a controlar la identidad de los compradores y de quienes acceden al recinto.
También pueden reforzarse los sistemas informatizados de venta y acceso y establecerse medidas para impedir la entrada de determinados aficionados que estén sujetos a restricciones. En la práctica, estos encuentros suelen implicar controles reforzados y una organización más estricta de la venta.
El objetivo es sencillo: saber mejor quién entra, evitar que aficionados de grupos rivales ocupen zonas que no les corresponden y reducir las concentraciones difíciles de controlar a última hora .
Una de las medidas más importantes es la separación de las aficiones . La Ley 19/2007 establece que un encuentro declarado de alto riesgo obliga, como mínimo, a separar a las aficiones rivales en zonas distintas del recinto, reforzar el control de acceso y adoptar medidas adicionales en el sistema de venta de entradas.
El reglamento desarrolla todavía más ese sistema. En estos encuentros se presta especial atención a la ubicación de los grupos potencialmente conflictivos y se establece incluso el acompañamiento de los grupos de seguidores visitantes por personal designado por su propio club.
Por eso el dispositivo no termina en las puertas del estadio.
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