Ayuso, de profesión: mentir
Hay gobiernos que gobiernan.
Otros gobiernan y explican.
Y hay gobiernos que han convertido la explicación en una fábrica de relatos.
El de Isabel Díaz Ayuso parece pertenecer a esta última categoría.
Porque en Madrid funciona una regla sencilla: si algo sale bien, es mérito de Ayuso; si sale mal, siempre hay un culpable fuera.
El Gobierno de España, la financiación, la izquierda, los sindicatos, los medios, Europa, la inmigración… Siempre hay un enemigo disponible.
Y entonces apareció el ático.
No es solo un ático de lujo de 485 metros cuadrados y 199 de terraza, adquirido por una empresa pública de la Comunidad por 6,3 millones de euros.
Es algo mucho más importante: el símbolo de una forma de gobernar en la que los madrileños parecen enterarse de las decisiones de su Gobierno cuando alguien las descubre y pregunta por ellas.
La operación no estaba inicialmente presupuestada y la explicación oficial llegó meses después: sería utilizado por la presidenta durante las obras de la Real Casa de Correos.
Cinco denuncias, además, han acabado bajo estudio judicial.
Y aquí está la clave.
No hace falta que un Gobierno espere a que un periódico descubra una compra de 6,3 millones para explicar para qué quiere un ático.
Eso se llama transparencia.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elplural.com — el contenido pertenece a El Plural.