Ricardo Pachón, el visionario que toreó el flamenco desde la barrera
El mundo del flamenco llevaba tiempo temiéndose amanecer cualquier día con la noticia de la muerte de Ricardo Pachón .
Ya no estaba para entrevistas ni reportajes sobre los héroes a los que escoltó en los estudios, se había recluido en su casa junto a sus tesoros y su estado de salud, se sabía, iba cuesta abajo con rapidez.
Este miércoles, 19 de agosto, por fin descansa en paz este hombre de mundo, uno de los personajes más importantes de la historia del flamenco fuera de los escenarios.Tan hippie como gitano de corazón, Ricardo exprimió los elixires de la juventud recorriendo medio mundo buscando empaparse de la ola contracultural de los sesenta, y al volver a España, un viaje de trabajo cambió para siempre su vida, y la de música española.
Paró para comer en la Venta de Vargas, se topó con un crío rubio cantando al que llamaban Camarón , y el resto es historia. «Yo era viajante y paré en la venta.
Él estaba llorando.
Un americano se cayó encima y le rompió la guitarra .
Se la compré por 2.000 pesetas.
Me preguntó si le podía dejar en La Línea y así nos hicimos amigos», relató en una de sus muchas entrevistas con este diario.Su visión, la de fusionar el rock alucinado con el flamenco, fue la que derribó el primer gran portón de la fortaleza de la pureza jonda.
Le abrió los ojos el maestro Sabicas con su álbum de 1967 'Rock Encounter with Joe Beck' (del que el guitarrista siempre renegaría, no obstante).
Su chalet de Umbrete se convirtió en el maná de inspiración para todos los nuevos fieles, y al ponerse a los mandos en los estudios de grabación supo cazar el rebelde sentir de los tiempos que canalizaron Smash, Lole y Manuel, Imán, Pata Negra o Veneno (él mismo diseñó la archi-legendaria portada con el pedrolo de hachís estampado con el nombre del grupo), y por supuesto, no pudo ser otro que él quien diseñara el molde sonoro de 'La Leyenda del Tiempo', toreando al flamenco desde la barrera para dar a luz la obra que definió la revolución.El traje de luces que Pachón vistió para la ocasión reflejaba sus tiempos de melenudo jipioso.
Y es que, tal como llegó a asegurar, la fórmula del éxito de 'La Leyenda del Tiempo se basaba en una sustancia de «tres letras».
Según relató, también en ABC, hubo un momento en Sevilla, en los 70, «en que había más LSD que Cruzcampo».
Y esto es lo que ocurrió: «Estábamos a la vera de una base americana y nos llegaban los ácidos de California, los que tomaban los Pink Floyd.
Camarón se encontró allí a los Smash , a Kiko Veneno, a los Alameda, a Raimundo Amador.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.