José Calvo Poyato recrea a la Armada Invencible: «Los ingleses pusieron el nombre con sorna, pero fue verdad, porque no la vencieron»
¿Una derrota real o una victoria de la propaganda enemiga? No es una pregunta que se refiera al mundo de hoy, pero aunque la última novela de José Calvo Poyato habla de la Armada Invencible e introduce al lector en el siglo XVI y en la España de Felipe II, también de alguna forma es una historia sobre el control de lo que ahora se llama el relato .El historiador y escritor egabrense, articulista de ABC, ha presentado este martes 'El Imperio en la tormenta', su última novela, publicada por Harper Collins, y lo ha hecho en el palacio de Santa Cruz, en Viso del Marqués (Ciudad Real), el lugar donde están los restos de Álvaro de Bazán, que preparó la llamada Armada Invencible y que estuvo entre los grandes marinos de la historia de España.'El imperio en la tormenta' es una historia que se desarrolla a lo largo de dos años, entre 1587 y 1589 y en la que José Calvo Poyato ha querido contar la verdad sobre un episodio histórico, la armada que Felipe II envió a Inglaterra, y recuperar otro mucho menos conocido, que fue la expedición inglesa a España, y que fue un fracaso mucho mayor y una victoria para España.Para empezar, no es cierto que España sufriera una derrota en aquel episodio de 1588.
Como ha recordado, el imperio de Felipe II era muy poderoso y los ingleses apenas podían atacar sino con aquello que ha llamado « aguijonazos ».
Es decir, pequeños ataques a barcos sueltos a los que se podía hacer algún daño.«Felipe II está harto de todo eso y decide formar una gran flota para atacar e invadir Inglaterra.
Y había dos planes, el de Álvaro de Bazán y el de Alejandro Farnesio, el Duque de Parma», ha relatado el escritor egabrense.
Y el rey optó por una mezcla entre ambos.
La grande y felicísima armada, que fue como la llamó el rey, se formó en Lisboa, que desde pocos años antes, como todo Portugal, formaba parte de España, pero «las principales tropas de infantería estaban en Flandes».
Los tercios eran los soldados más competentes, más fieros y temidos del mundo en aquel momento, y eran los que tenían que llevar a cabo la invasión.
La flota debía dirigirse al canal de La Mancha, embarcar a los soldados y desembarcar después en Inglaterra.Lo que pasó parece conocido, pero está tergiversado.
Para empezar, los vientos y el mal tiempo no le permitieron llegar hasta Flandes y lo que sucedió fue que los vientos del sur los empujaron hacia el norte y rodearon las islas de Gran Bretaña de Irlanda.«Las tormentas causaron un verdadero daño», ha resumido el autor. ¿Fue una derrota española? No tanto, fue el fracaso de la expedición y del objetivo de Felipe II.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.