Ali Smith: «La IA se alimenta destruyendo libros, eso nos lo dice todo»
Una amiga de Ali Smith le contó que, al final de la Segunda Guerra Mundial, un familiar suyo se encontró con el cuerpo de un ser humano completamente aplastado en una carretera al sur de Francia.
Esa imagen fue la semilla de dos novelas, 'Gliff', publicada en 2025, y 'Glifo', que acaba de llegar a las librerías.
Mientras que la primera proyecta un futuro distópico, la segunda aborda nuestro presente, un tiempo en el que las dos guerras mundiales aparecen de forma fantasmagórica y en el que la IA y la polarización siembran el germen de ese mañana oscuro.
Smith traza así un movimiento circular que le sirve para poner el foco en la urgencia del presente y en las heridas que arrastramos: «Cuestiona cómo reconocer y responder a los ciclos de guerra y división que están volviendo a ocurrir… justo ahora», explica a ABC.En 'Glifo', las protagonistas son Petra y Patch, dos hermanas distanciadas que vuelven a acercarse cuando el fantasma de un caballo ciego de la Primera Guerra Mundial irrumpe en sus vidas.—En su última entrevista con ABC, en 2025, dijo que escribir es una forma de hablar de los muertos.
En 'Glifo' hace literal esa afirmación. ¿Ya tenía en mente este proyecto?—2025… Sí, por aquel entonces ya debía de estar escribiendo 'Glifo', o al menos dándole vueltas.
Pero creo que escribir es una forma no solo de hablar de los muertos, sino de encontrar y dar voz y lenguaje -adopten la forma que adopten- a todo, absolutamente a todo; incluso, o tal vez especialmente, a aquello que aparentemente carece de una voz o un lenguaje reconocible o ratificable de inmediato.—Quien entabla ese diálogo entre la vida y la muerte es Petra, cuando es una niña.
No es la primera vez en su obra que los niños comprenden el mundo de una forma que los adultos han olvidado. ¿Qué encuentra en ellos?—Una claridad moral, pero que sabe que aún no posee un poder social significativo.
Y una frescura ante el mundo, tanto sensorial como moral, que los adultos también tienen, pero que tienden más a encauzar, descartar o esquivar porque sus vidas han adoptado formas que desean conservar o porque se han socializado de maneras con las que ahora están comprometidos.—Gaza, Ucrania, Ormuz… se perciben en el libro como ruido de fondo.
De forma análoga, en los países alejados de estos conflictos parece haber una distancia creciente que solo se acorta cuando notamos, por ejemplo, la subida en la gasolina. ¿Es esa normalización de la guerra lo que busca alterar la aparición del caballo -que no de un elefante- en la habitación?—No lo sé.
Yo solo soy quien escribe la historia.
Pero sé que el caballo es una presencia espectral -y no pretendamos que el acecho de un fantasma no es algo tan físico como lo es un caballo- y que la historia es, por naturaleza, sobrecogedora también.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.