Las reformas que pueden cambiar la factura energética de un hogar
Una casa también puede aprender a gastar menos.
No siempre hace falta empezar por una gran reforma ni cambiarlo todo de golpe.
A veces el ahorro está en una ventana que deja de perder calor, en un mejor aislamiento o en una forma distinta de climatizar las habitaciones.
Y, otras veces, la combinación de varias de estas medidas es la que marca la diferencia.El I Barómetro de Ahorro y Eficiencia Energética de Leroy Merlin, elaborado por la consultora Creara Energy Experts, ha analizado nueve medidas destinadas a mejorar el comportamiento energético de una vivienda y ha comparado su situación antes y después de aplicar las distintas mejoras.
Según sus resultados, determinadas actuaciones pueden llegar a reducir el gasto energético del hogar en cerca de 3.000 euros al año.
La cifra más alta corresponde a una actuación conjunta: combinar una caldera de biomasa con carpinterías y ventanas de alta eficiencia energética.
En el escenario estudiado, esta intervención permitiría alcanzar un ahorro anual de hasta 2.984 euros y elevar la calificación energética de la vivienda hasta la letra A, tanto en consumo como en emisiones contaminantes.Cada vivienda tiene unas necesidades distintas y el punto de partida condiciona qué actuación puede resultar más interesante.
Aislar mejor, cambiar las ventanas, sustituir el sistema de climatización o instalar placas solares son algunas de las posibilidades.
Aerotermia y eficienciaEl sistema de climatización es uno de los puntos en los que una vivienda puede tener mayor margen de mejora.
Entre las opciones analizadas, la aerotermia aparece como una de las alternativas con mayor potencial de eficiencia.
Así, según la simulación del Barómetro, instalar aerotermia permitiría ahorrar 34.519 kWh al año, lo que supone reducir aproximadamente un 80% el consumo energético asociado en el escenario estudiado.
El ahorro económico estimado asciende a 1.210 euros anuales.
Además, la vivienda pasaría de una calificación energética E a una B.También sustituir una instalación tradicional de gasóleo por una caldera moderna de biomasa supondría, según el estudio, una reducción del gasto de unos 2.725 euros al año.
Es una de las actuaciones individuales con mayor ahorro económico dentro del análisis que recuerda que hablar de eficiencia energética no significa únicamente consumir menos electricidad.
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