Los socios abren otro frente al Gobierno al secundar la tesis del chantaje de Rabat a Sánchez
El Gobierno acusa ya la soledad en su errática gestión de la crisis de Ceuta .
Sin base social que respalde sus tesis exculpando a Marruecos de la entrada masiva de los días 30 y 31 de julio y sin una rendición de cuentas que resulte suficiente ante la opinión pública, los apoyos políticos se diluyen.
La imagen de fractura total quedó en evidencia en el debate monográfico que Pedro Sánchez protagonizó hace dos semanas en el Congreso, pero los socios de investidura no solo no secundan la estrategia, sino que han comenzado a cuestionarla abiertamente.
Hasta ahora, Moncloa endosaba a los intereses de la derecha y la ultraderecha por desestabilizar al Gobierno las 'teorías de la conspiración' sobre un eventual «chantaje» de Rabat al presidente.
Ante la falta de explicaciones solventes sobre una actitud poco combativa con Marruecos, buscaban un asidero al que aferrarse.
Ahora, también los socios se abonan a este argumento, desactivando las defensas monclovitas.En el Ejecutivo definen este tipo de insinuaciones sobre el hackeo del móvil de Sánchez con 'Pegasus' como «comentarios de ascensor» , restando cualquier tipo de credibilidad a sus impulsores.
Por ello, ha generado un profundo malestar que sea el presidente del PNV, Aitor Esteban, quien en una entrevista en 'El Correo' este fin de semana compartiera las suspicacias.
El presidente del Euskadi Buru Batzar verbalizó la palabra «chantaje» y a la luz de la información publicada por el Gobierno rechazó sus tesis sobre la falta de advertencias previas en Ceuta. «Viendo los documentos que se han desclasificado, algún aviso había», dijo, para terciar que «Moncloa no midió bien».
La indignación interna del Ejecutivo con Esteban la verbalizó públicamente el ministro Óscar López, que mostró su sorpresa con un reproche: «Creo que todos le tenemos [a Esteban] por una persona bastante equilibrada en sus juicios, y alimentar esa teoría de la conspiración me parece intolerable ».En Moncloa se revuelven contra una opinión que está empezando a calar y aseguran que «no podemos tomar decisiones en base a teorías de la conspiración».
Fuentes gubernamentales se quejan de que uno de los socios más importantes del Gobierno se apunte a una de las hipótesis lanzadas por la derecha en las últimas semanas. «No tiene un pase», se quejan.
Y no son los únicos.
En la misma línea se manifestó la líder de Podemos, Irene Montero, asegurando que «parece bastante evidente que algo hay» en el teléfono del presidente que le tiene atado a Marruecos.
En una entrevista en la 'Cadena Ser', Montero dio como único argumento que «todo el mundo lo dice y es lo que se cuenta en los mentideros».
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.abc.es — el contenido pertenece a ABC.