Aldo Bolsas y la pandilla basura
Esto pasó hace un par de semanas, pero no se me va a olvidar.
Estaba haciendo scrolling en Twitter y mi dedo decidió detenerse en un vídeo de un programa de Telecinco.
A la izquierda, un tal Aldo Comas.
Amplia americana cruzada, camisa blanca abierta, gafas de cristal azul y una cresta con pinta de crin de yegua que no consigue tapar dos amplias entradas.
Artista contemporaneo, pone al lado del nombre.
Si le preguntáramos a la IA cómo sería la cocaína si adoptara forma humana, creo que saldría Aldo Comas.
Y la pidiéramos que hablara, también.
Al otro lado estaba Paca Blanco, de 77 años, en directo desde una acampada por la vivienda en la Puerta del Sol.
Tiene un desahucio previsto para el 30 de noviembre y le habían ofrecido irse a una residencia de monjas.
Pero Paca es superviviente del Patronato de Protección a la Mujer, un organismo de represión franquista que encerraba a jóvenes para imponerles la moral nacionalcatólica y en cuyos centros sufrió explotación, insultos y castigos físicos y psicológicos.
"No las quiero ni ver", dijo en Telecinco.
A Comas le pareció una ocasión estupenda para descojonarse en su cara.
"Me gusta que ahora las monjas la vayan a salvar", soltó.
Y siguió: "Bueno, no pasa nada, váyase un tiempo con las monjas".
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elplural.com — el contenido pertenece a El Plural.