Cuidado con espiar (aunque sea sin querer) a sus vecinos: estas son las sanciones a las que se enfrenta
¿Hay un lugar más privado que la propia vivienda? En principio, la respuesta es no.
Pero la tecnología remueve nuestra realidad cada día y el mercado ofrece novedades como minicámaras, videoporteros o mirillas digitales con la opción de activarse mediante sensores de movimiento.
Situados en puertas o ventanas , algunos permiten grabar a personas fuera del inmueble, incluso en la calle, y hasta compartir las imágenes al móvil, pero todo tiene un límite.
El registro de imágenes de personas puertas afuera puede obligar a pagar multas e indemnizaciones y, en casos extremos, puede tener consecuencias penales.
Los expertos insisten: no todo vale bajo el argumento de la seguridad.
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5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en elpais.com — el contenido pertenece a El País Economía.