Dolly Parton, entre el country y el Estado del bienestar
Dolly Parton podía aparecer cubierta de lentejuelas, hacer bromas sobre su propio pecho y cantar ante miles de personas.
Pero mientras construía uno de los personajes más reconocibles de la cultura popular estadounidense, levantaba algo bastante menos visible y quizá más duradero.
Una pequeña red de bienestar social con su nombre.
La muerte de Parton a los 80 años ha activado el mecanismo habitual reservado a las grandes estrellas.
Vuelven Jolene, 9 to 5, I Will Always Love You, los vestidos imposibles y las historias sobre una infancia pobre en las montañas de Tennessee.
Todo eso explica por qué fue famosa.
Explica peor por qué terminó ocupando un lugar que pocas celebridades consiguen alcanzar.
La mejor prueba quizá no esté en un escenario, sino en un buzón.
En 1995 puso en marcha en su condado natal la Imagination Library, un programa que enviaba gratuitamente un libro al mes a niños pequeños sin distinguir por renta familiar.
Lo que comenzó como un proyecto local terminó extendiéndose por Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Australia e Irlanda.
La organización asegura que ha distribuido cerca de 200 millones de libros y que actualmente envía más de dos millones cada mes.
El detalle importa porque Parton no eligió una causa particularmente espectacular.
Eligió la alfabetización infantil.
Su explicación siempre estuvo relacionada con su propia familia.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elplural.com — el contenido pertenece a El Plural.