Qué hacer con las estampitas y crucifijos rotos, según el sacerdote Javier Bailén: «No son amuletos»
Seguro que te ha pasado alguna vez que abres el típico cajón de los recuerdos que tienes en tu casa y te encuentras con un montón de estampitas acumuladas con los años, o con un crucifijo o imagen que se te ha roto.
En ese momento surge la duda incómoda de qué hacer con todo eso, si da mala suerte tirarlo a la basura o si hay que buscarle algún sitio específico.Con la idea de resolver estas dudas, para las que seguramente no tenías respuesta, el sacerdote Javier Bailén ha explicado a través de un vídeo en su cuenta de TikTok ( @bailensj ) cómo proceder en estos casos.Los objetos religiosos merecen respeto, pero no son amuletosLo primero que dice este sacerdote es que hay que quitarle dramatismo al problema y no agobiarse.
Acumular cosas en casa por compromiso no sirve de nada, y deshacerse de ellas cuando ya no sirven no es ningún problema, aunque se trate de objetos religiosos: «Se te ha roto un crucifijo y te da cosa tirarlo o tienes el cajón lleno de estampitas y ya no sabes qué hacer con ellas.
Vale, tranquilo, no tienes que guardarlo todo para siempre, pero conviene distinguir alguna cosa».En este sentido, el padre Bailén recuerda que una estampa o un crucifijo son objetos que merecen respeto por lo que representan, ya que nos recuerdan a personas importantes para la fe como Jesús, la Virgen o los santos.
Sin embargo, avisa claramente de que hay que evitar las supersticiones : «No son amuletos.
Que se rompan no significa que vaya a pasarte algo malo», aclara el sacerdote.Qué hacer con ellosEl destino de estos objetos cambia según si han sido bendecidos o no .
Si se trata de una estampita normal que no tiene ninguna bendición y que ya está vieja o rota, lo más lógico es deshacerse de ella: «Si una estampa no está bendecida y ya no sirve, puedes llevarla a la papelera de reciclaje, no pasa nada.
Hacerlo con respeto no significa despreciar a quien aparece en ella».Además, si el papel está intacto y en buen estado, se puede regalar a otra persona a quien le pueda hacer ilusión o servir de ayuda, dándole una segunda vida antes de pensar en tirarlo.
También puedes juntar todas estas estampas u objetos religiosos que ya no quieres y llevárselos tu párroco .¿Y si está bendecido o estropeado?La situación cambia un poco cuando hablamos de objetos que han recibido una bendición oficial para el culto.
Aquí la Iglesia cuenta ya con algunas normas que se deben respetar.
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