Derechos legales de las mascotas: cambio de percepción
Bruselas.— La lucha por los derechos de los animales en la Unión Europea (UE) ha sido de largo aliento, pero en los últimos años se ha visto particularmente favorecida por el cambio de idiosincrasia de los europeos respecto a los productos que consumen y las mascotas que les hacen compañía.
La última consulta ciudadana realizada por la Comisión Europea mostró que 84% de los europeos cree que se debería proteger mejor el bienestar de los animales de granja, 74% apoya una mayor protección del bienestar de los animales de compañía y 90% considera que las prácticas agrícolas y de cría deberían cumplir con requisitos éticos básicos.
Sin embargo, son cada vez más los actores que reconocen que las normas existentes no están al día con la forma como la sociedad ve a los animales, particularmente las mascotas.
Un tema que se escucha con más frecuencia es el de la “patria potestad” de las mascotas después de una separación o divorcio.
En los procesos de divorcio en Países Bajos, las mascotas se clasifican legalmente como “bienes”.
Esto significa que el tribunal las considera dentro de la misma categoría que las pertenencias personales, como los autos y los muebles de la vivienda.
Si bien el marco legal parece impersonal, este principio ayuda a las parejas que se divorcian a abordar, ante un mediador, la custodia de las mascotas con mayor claridad y con más posibilidades de llegar a soluciones aceptables para ambas partes.
En otros países, el enfoque de los mediadores o jueces es distinto: no es un “bien” el que está en disputa, sino la felicidad de la mascota.
Destaca el caso de España.
Con la ley 17/2021, introducida en enero de 2022, los animales dejaron de ser considerados “cosas” o “bienes” para ser vistos legalmente como seres vivos sensibles.
Esto quiere decir que en las sentencias de nulidad, separación o divorcio, la autoridad judicial toma su decisión no sólo considerando las medidas relativas a los hijos, la vivienda familiar y la liquidación del régimen económico matrimonial, sino también la relación con los animales de compañía y su destino.
La decisión considera si la expareja tiene derecho de visita o custodia compartida, y determina las cargas asociadas al cuidado animal, con independencia de a quién le haya sido confiado para su cuidado.
En materia de bienestar animal, Europa opera en un nivel completamente diferente al resto del mundo si se toma en consideración el marco legal en su conjunto.
Particularmente sobresalen Suecia, Austria, Suiza, Dinamarca, Países Bajos y el Reino Unido, que encabezan el Índice de Protección Animal (API), un tabulador que toma en cuenta el marco normativo, su aplicación y todo el ecosistema: animales de granja, mascotas, animales usados en investigación, fauna silvestre y animales de trabajo.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.eluniversal.com.mx — el contenido pertenece a El Universal (Mundo).