viernes, 9 de octubre de 2026 MediosSobre🌓
🇲🇽 MX ▾
ÚLTIMA HORA
› No hay contenido disponible› Keegan Allen, actor de "Pretty Little Liars", sufre violento asalto a punta de pistola; "amenazaron con matarme"› Zabaleta tiene recordatorios familiares para sus amigas› Catrinas monumentales de Aguascalientes recorren ciudades de EU; se expondrán en Albuquerque, Chicago y Nueva York› Alerta de tsunami en México por sismo de 7.6 en Panamá: Gobierno expresa solidaridad con el país centroamericano› El Gobierno convocará a una mega sesión en Diputados para frenar la avanzada opositora por el DNU 70› Desmantelan red de contrabando de leche en tuberías de gasóleo entre Líbano y Siria; calculan entre 2 y 4 toneladas al día› El World AI Film Festival anunció sus jurados y extendió la convocatoria hasta el 14 de octubre› Temblor hoy en México 9 de octubre de 2026: sismo de 7.6 en Panamá provoca alerta de tsunami en México› Embozados lanzan cohetones en Bachilleres 6; alumnos salen corriendo› No hay contenido disponible› Keegan Allen, actor de "Pretty Little Liars", sufre violento asalto a punta de pistola; "amenazaron con matarme"› Zabaleta tiene recordatorios familiares para sus amigas› Catrinas monumentales de Aguascalientes recorren ciudades de EU; se expondrán en Albuquerque, Chicago y Nueva York› Alerta de tsunami en México por sismo de 7.6 en Panamá: Gobierno expresa solidaridad con el país centroamericano› El Gobierno convocará a una mega sesión en Diputados para frenar la avanzada opositora por el DNU 70› Desmantelan red de contrabando de leche en tuberías de gasóleo entre Líbano y Siria; calculan entre 2 y 4 toneladas al día› El World AI Film Festival anunció sus jurados y extendió la convocatoria hasta el 14 de octubre› Temblor hoy en México 9 de octubre de 2026: sismo de 7.6 en Panamá provoca alerta de tsunami en México› Embozados lanzan cohetones en Bachilleres 6; alumnos salen corriendo
Economía

El fin de la tibieza

El Financiero ·
El fin de la tibieza

Los outsiders ganan porque los partidos dejaron de pelear por la gente — se equivocan si creen que su mandato es destruir para gobernar En todo el mundo se repite un patrón: cuando los partidos tradicionales se vuelven burocracias que administran sus franquicias y se acoplan al statu quo en vez de resolver los problemas de la gente, aparecen liderazgos que se vuelven muy atractivos para el electorado.

Vengan de izquierda o derecha, comparten la promesa de llamar a las cosas por su nombre y actuar con urgencia frente a lo que millones viven como una emergencia cotidiana.

La estudiosa de la opinión pública estadounidense Sarah Longwell lo documenta con crudeza en un texto reciente para The Atlantic, tras más de 400 grupos de enfoque con votantes durante la era Trump.

Su hallazgo central: los demócratas —moderados y progresistas por igual— no piden recalibración ideológica (sugiere que la disputa entre centristas y progresistas no es el punto importante); lo que reclaman es que su partido deje de responder con finas maneras y discurso entre algodones mientras su vida diaria está llena de problemas.

No nos equivoquemos ni hagamos apologías de la era de “The Joker”.

La mayoría de los votantes no celebran el caos: celebran encontrar, por fin, a alguien que nombre sin rodeos lo que les duele —el precio de la despensa, la renta, los abusos, la indolencia de las autoridades, la corrupción y el derroche de los recursos públicos.

Su expectativa es que los liderazgos políticos reconozcan lo obvio: que el sistema no funciona y se necesitan formas nuevas de gobernar.

Es la misma lógica que en 2016 llevó a los republicanos a preferir a Trump sobre Romney, Bush o McCain: el hartazgo de líderes tibios frente al fondo.

Diez años después, son los demócratas quienes desconfían por razones parecidas de Schumer y Jeffries (líderes demócratas en el Senado y la Cámara de Representantes, respectivamente).

La discusión se da mucho menos en tal o cual política pública sino en sentir que alguien realmente está dispuesto a pelear por ellos.

Ben Rhodes, en The New York Times, añade la otra mitad del diagnóstico: el establishment demócrata pasó una década jugando a la defensiva, definiéndose contra Trump en vez de construir un relato propio de futuro.

Ahí emergen Mamdani, Ocasio-Cortez, Talarico u Ossoff, que sin ser ideológicamente idénticos comparten un rasgo: hablan directo, sin el filtro frío de abstracciones desconectadas de los temores y esperanzas concretas de las personas.

La necesidad de líderes que luchen y defiendan causas no es extremismo (la etiqueta fácil que ponen los guardianes del statu quo).

La moderación —buscar consensos, construir mayorías amplias— sigue siendo, en democracias sanas, la forma más sostenible de gobernar.

Leer la noticia completa en El Financiero ›

5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elfinanciero.com.mx — el contenido pertenece a El Financiero.

Más de El Financiero

Ver todo ›

Más en Economía

Ver todo ›