Regreso a clases: cuándo los nervios son normales y cuándo la ansiedad requiere atención
El regreso a clases suele asociarse con la compra de útiles, uniformes y la organización de nuevos horarios .
Sin embargo, para muchos niños también representa un desafío emocional.
La alegría por reencontrarse con sus compañeros puede coexistir con el miedo a lo desconocido, la preocupación por las exigencias académicas o la incertidumbre ante un cambio de escuela o maestro.
Sentir cierto grado de ansiedad antes de comenzar un nuevo ciclo escolar es una reacción normal, de acuerdo con la doctora Khadijah Booth Watkins, psiquiatra de Mass General Brigham.
El problema puede surgir cuando los síntomas son demasiado intensos, se prolongan durante varias semanas o afectan las actividades cotidianas del menor.
Reconocer las señales oportunamente permite a madres, padres y cuidadores acompañar mejor a los estudiantes y distinguir entre los nervios propios de una transición y una situación que podría requerir atención especializada. ¿Cómo se manifiesta la ansiedad por el regreso a clases? No todos los niños tienen la capacidad o la confianza para expresar con palabras aquello que les preocupa.
En algunos casos, la ansiedad se refleja mediante cambios de conducta o síntomas físicos para los que no se encuentra una causa médica aparente.
Entre las manifestaciones más comunes se encuentran la irritabilidad, los cambios repentinos de humor, la inquietud constante y una mayor necesidad de permanecer cerca de los padres.
También pueden presentarse dificultades para dormir, alteraciones del apetito, dolor de cabeza, molestias estomacales o náuseas.
Estas señales no necesariamente indican la existencia de un trastorno.
Durante los días previos al inicio de clases y las primeras jornadas escolares, es posible que los menores atraviesen un periodo de adaptación.
La observación de los adultos será fundamental para identificar si los síntomas disminuyen conforme el niño recupera seguridad y se familiariza con su entorno.
El estado emocional de los padres también influye Los niños suelen percibir el estrés y la preocupación de los adultos, incluso cuando estos intentan ocultarlos.
Si los padres enfrentan el regreso a clases con ansiedad excesiva, pueden transmitir involuntariamente esa sensación de peligro o incertidumbre.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.infobae.com — el contenido pertenece a Infobae México.