Hay que enfrentar el grave problema de las finanzas públicas (II)
La información financiera disponible en la actualidad muestra un importante crecimiento de la deuda del sector público en México, la cual fue del 53.6% del PIB el año pasado y se espera para el presente año que se incremente otro punto porcentual o punto y medio.
Esto se compara de manera negativa con el porcentaje que tenía la deuda en el año de 2018, cuando representó el 44.8% del PIB o incluso en comparación con el año de 2007 cuando la deuda fue de sólo el 17% del Producto Interno Bruto.
Esta tendencia es creciente en el medio plazo y no se espera que se reduzca, por lo que es previsible una crisis fiscal en los próximos años.
Hay que enfatizar que aunque este porcentaje es menor al que prevalece en la actualidad en los Estados Unidos o en la mayoría de los países de Europa Occidental, en donde la deuda es superior al 110% del PIB respectivo.
Sin embargo, es importante diferenciar estos casos con México, ya que aquellos tienen una tasa de interés mucho menor y el porcentaje de recaudación es muy superior al que tiene el gobierno mexicano, por lo que el servicio de la deuda es mucho mayor en nuestro país.
En conclusión, el servicio de la deuda representa un mayor porcentaje de los ingresos disponibles que tiene nuestro gobierno en comparación con otros países.
Otro elemento que hace una gran diferencia es que tanto los Estados Unidos como la Unión Europea tienen la capacidad de pagar su deuda en la divisa local, que es aceptada en el resto del mundo.
La situación es diferente en México, donde la deuda externa debe de ser pagada en su mayoría en dólares.
Además, existe el riesgo de que México pierda la calificación soberana de grado de inversión, en cuyo caso habría un ajuste en el tipo de cambio y aumento en las tasas de interés.
Una estrategia exitosa que han seguido diversos países del mundo para enfrentar el desequilibrio fiscal ha sido el propiciar un mayor crecimiento económico, lo que genera más utilidades de las empresas, así como creación de nuevos empleos, con lo que se crea una mayor capacidad de pagar impuestos.
En México se está siguiendo una estrategia opuesta, de incrementar la recaudación de los causantes denominados cautivos, como son las grandes empresas, cuyo efecto es reducir la capacidad de estas empresas para incrementar la inversión y consecuentemente una mayor producción futura, lo que elevaría el impuesto a las ventas.
Esta estrategia de incrementar los impuestos a las empresas para poder arreglar el problema fiscal del sector público me recuerda la estrategia de algunas empresas que realizan para enfrentar su problema de pérdidas, ya que en lugar de fomentar sus ventas por medio de nuevos productos o promociones deciden bajar sus costos reduciendo el personal del área de ventas.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en www.elfinanciero.com.mx — el contenido pertenece a El Financiero.